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martes, abril 19, 2011

Soumaya: Museo sin orden, colección dispareja

Con ocasión de la apertura del nuevo Museo Soumaya, la crítica de arte Teresa del Conde cuestionó el valor de comprar por “lote”, y al igual que su colega Raquel Tibol, calificó al acervo de “mezcolanza”. Y aunque es una práctica muy extendida, “no es bueno” para una colección irla confeccionando de una manera poco cuidadosa, dijo Del Conde, exdirectora del Museo de Arte Moderno e investigadora de Estéticas de la UNAM, quien puso como ejemplo de colección privada en México la de Andrés Blaisten, expuesta en el Centro Cultural Tlatelolco.
De todo como en botica...


MÉXICO, DF., 19 de abril (Proceso).- Desde que abrió sus puertas al público el pasado 29 de marzo, el nuevo Museo Soumaya, propiedad del empresario Carlos Slim, ha sido visitado diariamente por alrededor de 3 mil personas que atiborran las seis salas dispuestas en igual número de pisos del recinto de la colonia Ampliación Granada, a un par de calles de Ejército Nacional.

La gente recorre de un lado a otro el museo sin un orden establecido, pues no hay cédulas de sala ni secciones marcadamente divididas. Los pisos circulares por la propia forma del edificio –construido por el arquitecto Fernando Romero, yerno del propietario del Grupo Carso– tienen sólo algunas mamparas para aprovechar los espacios centrales.

Así, los espectadores pasan de ver un vestido de Óscar de la Renta a un mueble antiguo o un retrato o paisaje del siglo XIX; impresionados por los nombres toman fotos de las esculturas de Salvador Dalí, Camille Claudel y desde luego Auguste Rodin (la colección más conocida del ingeniero), cuya pieza El pensador recibe a los visitantes en el vestíbulo del museo, donde se encuentra también una réplica en bronce de La piedad de Miguel Ángel (el original de mármol se encuentra en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano).

El pensador quedó de frente al mural Naturaleza muerta (sandías), que Rufino Tamayo realizó en 1954 en el Sanborns de la calle de Lafragua esquina Paseo de la Reforma, desprendido de ese sitio hacia finales de los años ochenta por sugerencia de la crítica de arte Raquel Tibol, quien en 2003 curó una exposición con motivo de los setenta años de creación del pintor oaxaqueño. Dos obras de distintos autores, manufacturas, estilos, épocas, temas...

Pero así es este recinto, donde de un piso a otro se ven las esculturas europeas, una colección de piezas prehispánicas provenientes de las tumbas de tiro de la región de Occidente del país (prestada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia), cuadros de “los grandes maestros” –dice el folleto del museo– como Tintoretto, Murillo, el Greco, Rubens y Brueghel, entre otros, y el arte comercial de la Imprenta Galas de México.

Igualmente, de los mexicanos David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco, Diego Rivera, Juan Soriano, María Izquierdo, José María Velasco, Saturnino Herrán; una colección de autorretratos de artistas nacionales que perteneció al ingeniero y coleccionista Marte R. Gómez; y finalmente –descendiendo al último nivel– se encuentra la colección de numismática, con monedas, medallas y billetes de los siglos XVI al XX, así como objetos de plata, y hasta viejas cajas de chocolates de las tiendas Sanborns.

Una colección “muy ecléctica”, dice la crítica e historiadora del arte Teresa del Conde, investigadora del Instituto de Investigaciones Estéticas de al Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien conoce la colección desde que comenzó a exhibirse en los Museos Soumaya (llamados así en honor de la esposa de Slim, ya fallecida) de Plaza Loreto y de Cuicuilco; y añade:

“Parece que está muy fundamentada en el gusto del propio Carlos Slim, eso es lo que me dicen mis alumnos.”

Del Conde se refiere al actual director de los Museos Soumaya, Alfonso Miranda, y a Héctor Palhares, miembro del equipo de curadores, quienes –cuenta la crítica– le dijeron que a Slim le gusta comprar directamente las obras que incorpora a su gran colección (66 mil piezas en total), y que “lo hacía por lotes”.

Fue la crítica de arte Raquel Tibol, doctora Honoris Causa por la UNAM, quien puso el dedo en la llaga sobre el desorden en el que se expone parte de la colección (unas 2 mil piezas), la falta de argumento del conjunto, la desigual calidad del acervo, las deficiencias internas del edificio, aunque reconoció que el exterior le gustó mucho, y recordó que hace tiempo ha señalado que hay “más falsos de los necesarios” en el conjunto de obras.

Tibol inauguró el auditorio del Museo Soumaya el pasado 31 de marzo, con la conferencia Rosa Luxemburgo y el Día de la mujer trabajadora, en la cual habló, emocionada hasta el llanto, de la vida y causa social de esta luchadora marxista, quien junto con la dirigente Clara Zetkin propuso que el 8 de marzo de cada año se celebrara el Día Internacional de la Mujer. Ahí comenzó Tibol sus señalamientos.

Lo cortés no quita lo valiente

Agradeció primero a la Fundación Carso, a Carlos Slim, y al director del museo que se le hubiera invitado a exponer ese tema “picoso”, lo cual consideró como el signo de que el auditorio, con capacidad para 310 personas, sería una “tribuna libre”.

También expresó la admiración que le causa que el ingeniero ayude a campesinos, obreros, presos, a la UNAM, donde estudió, pero –espetó– “no que repita y repita 66 mil piezas, se lo digo con todo respeto”. A decir suyo “no hay que tener 66 mil piezas en ningún lugar del mundo”.

Y recordó entonces que desde hace tiempo ha venido solicitando que el también propietario de Teléfonos de México le conceda una cita de cinco minutos, para aclararle que haber reunido esa cantidad de obras en pocos años “no es una virtud, y lo digo en su recinto y felicitándolo por lo mucho que ha hecho”.

Unos días más tarde, el martes 5, Tibol fue entrevistada por Carmen Aristegui en su noticiario radiofónico, donde reiteró e incrementó sus críticas. Tanto al inmueble de novedoso diseño, como a la colección y a la forma en que está dispuesta. Mencionó nuevamente que ha pedido a Soumaya Slim Domit, hija del empresario –el hombre más rico del mundo según la revista Forbes:

“Dígale a su papá que me dé cinco minutos para que yo le diga que así no se compra arte, no se compra arte en muchas cantidades. Un buen coleccionista, digamos Carrillo Gil, Marte R. Gómez, los muy buenos coleccionistas de México, el propio (Andrés) Blaisten, van buscando cada pieza hasta con lupa, con documentación, hasta que dan con ella. Acá, yo creo que el señor Slim compra por lotes, es decir, se acerca a las casas de subasta y seguramente fuera de las subastas compra lotes.”

Subrayó:

“Así no se compra arte, al arte hay que amarlo, hay que hacer un proyecto y no mezclar, no se puede mezclar.”

Hasta hoy no se ha dado ese encuentro. Tibol agregó en la entrevista que cree que no va a conversar con ella, “querrá conversar con (Gabriel) García Márquez que no le va a decir nunca la verdad... (aunque) sabe mucho de arte y tiene artículos sensacionales de su etapa temprana como periodista”. El escritor colombiano acompañó a Slim la noche de la inauguración del museo.

Alfonso Miranda declaró hace tiempo a la prensa, cuando aún dirigían el museo Soumaya Slim, que la compra de obra se hacía en subastas públicas a través de un comité integrado por el propio empresario, la directora, el departamento curatorial y un grupo de asesores.

Es claro que entre los asesores no se encuentra Tibol, quien es considerada una de las más serias conocedoras del arte. Tampoco está Teresa del Conde, quien indica a Proceso vía telefónica que nunca le han llamado para ninguna consulta u opinión, ni siquiera por llevar una buena relación con la hija de Slim. En cambio, ha dialogado mucho sobre sus adquisiciones con coleccionistas como Sergio Autrey y Blaisten.

–¿Se puede hablar de buen o mal coleccionismo?

–No te puedo decir eso porque la única colección que empezó siendo particular y sigue siendo particular aunque ahora está abierta al público, que he visto impecable, es la de Blaisten, porque está muy orientada por él mismo desde que tenía veinte o diez y ocho años. Está atento a este fenómeno como egresado que es de la Escuela Nacional de Artes Plásticas, aunque se volvió empresario.

“Esa es la mejor colección de un particular que he visto. Claro, hay otras muy buenas, como la de Fomento Cultural Banamex que está soberbia, pero así, de un empresario, la mejor es ésta (la de Blaisten) nos guste o no. A mí me encanta, de ésta podría hablar mucho pero no es el caso.”

Añade que la de Autrey está marcada por su interés en artistas de su propia generación (Castro Leñero, Irma Palacios, Carla Rippey, Miguel Ángel Alamilla, Arturo Rivera, Sergio Hernández y Germán Venegas, entre otros), por lo cual ella pudo ayudarle en las adquisiciones pues a algunos de ellos tuvo oportunidad de promover.

Acerca de la colección de Slim, Del Conde considera que “quizá no haya habido tanto cuidado en algunas adquisiciones”. Cuenta entonces que hace tiempo ella expresó dudas acerca de la originalidad de un Manet, pero sus exalumnos le demostraron finalmente que sí era auténtico, aunque en opinión de ella es una pieza “muy menor”.

También le presentaron en una ocasión una obra de Remedios Varo, “hasta mandaron un coche con guardias”, que era falso, “un magnífico falso, pero yo conocía el original”. Le pidieron un dictamen en el cual expresara por qué no era auténtico, ella aceptó pero les pidió consultaran también a Walter Gruen, viudo de Varo ya fallecido, quien ya les había hecho ver que se trataba de un falso.

“Bueno, algo importante a lo que no le he prestado yo tanta atención, es todo lo colonial, no sé quienes son los asesores de compra, aunque estas personas que fueron alumnos míos me dijeron que al ingeniero le gustaba mucho comprar directamente y que lo hacía por lotes, por lotes no es bueno.”

Enseguida abunda que comprar por lotes no es exclusivo de Slim, sino una usanza extendida, pues entre un conjunto de varias obras puede venir con suerte una o dos muy buenas, pero el resto pueden no resultar bien para la colección. Sin embargo, a diferencia de las colecciones públicas donde las obras no pueden venderse, en las privadas siempre hay la posibilidad de vender más tarde para ir depurando.

Proceso buscó a otros especialistas, pero en contraste con la nutrida afluencia del público al Soumaya, dijeron no poder expresar ninguna opinión pues no han visitado el museo.

De chicha y de limonada

El día de su conferencia en el museo, Tibol felicitó a Romero por la construcción del recinto, que –dijo– le gustó más que el Guggenheim de Bilbao. Luego, con Aristegui hizo ver que el museo es importante por el sitio en que está emplazado, en el poniente de la ciudad, donde “no había un museo importante”, y destacó su arquitectura exterior, que “a veces hace un busto de mujer, otras una cabeza de hombre”, según le dé la luz.

Pero también hizo unas críticas pues las escaleras del vestíbulo carecen de barandal, lo cual “es gravísimo”. Las rampas por las cuales se baja de un piso a otro tampoco tienen barandales.

Del Conde coincide en que visualmente el edificio es agradable, y como esa zona de la ciudad es bastante “anodina, a pesar de ser lujosa”, le da otra fisonomía, así como en el hecho de que no se pensó en las personas de la tercera edad que requieren de pasamanos para apoyarse.

Lo más grave que Tibol mencionó es la “mezcolanza increíble” de obras de arte:

“Yo jamás mezclaría a Rodin con Dalí. Además de los dalís, no encontré ninguno en edición buena, son ediciones que tienen pátinas demasiado brillosas, acabados poco finos. Y lo de las pátinas demasiado brillosas también ocurre con Rodin, yo no sé, han tenido un asesor español (Alejandro Massó), no sé la calidad de este asesor español, porque eso de mezclar chicha con limonada no se puede.”

Cabe recordar que en 1995 (Proceso, 978), con motivo de una exposición de Rodin en el Palacio de Bellas Artes, se desató una polémica acerca de la autenticidad de la colección del Soumaya, pues el entonces coordinador de Artes Plásticas en el Instituto Nacional de Bellas Artes, Agustín Arteaga, declaró en aquel momento que esas eran copias.

Jacques Vilain, director del Museo Rodin de París, certificó entonces la autenticidad de las esculturas al subrayar que “no hay duda que las obras que tiene el Museo Soumaya son originales”. Del Conde dice que es bien sabido que el mismo escultor dio permiso para que se “hicieran moldes y hubiera en todo el mundo Rodin”.

Además de la “mezcolanza” Tibol llamó la atención sobre la falta de argumento del museo. Ya en el límite, lanzó al aire que si Slim “es una gente tan seria en la cuestión del arte como lo es en la economía”, debe descolgar sus obras, llamar a la mejor comisión del mundo, quitar los falsos (mencionó un Siqueiros, entre ellos) y volver a armar el museo, con una argumentación.

Tendrían también que corregirse carencias de las instalaciones como los barandales, o la iluminación. Respecto de esta última mencionó que es tan deficiente, que un cuadro de Diego Rivera, perteneciente a la colección de Dolores Olmedo, que en su sala china lucía espléndidamente, pasa como una obra menor entre la mezcolanza.

Este semanario solicitó una entrevista con el director del Soumaya, Alfonso Miranda, pero al cierre de la edición no hubo respuesta. Sin embargo un día después de la entrevista de Aristegui a Tibol, él acudió al programa apelando a su derecho de réplica para responder a los cuestionamientos.

Dijo de entrada que no quería polemizar con la especialista, a quien el día de la conferencia sobre Rosa Luxemburgo consideró como forjadora de una nueva línea de investigación... “crítica, no siempre benévola, pero siempre puntual y certera”.

A decir de él la reunión de Dalí con Rodin no es una mezcolanza, sino un “diálogo propositivo que despierta nuevas propuestas”, una muestra que rompe los cánones establecidos, y se presentó así con “mucho éxito” en Perú.

Negó que haya falsos en la colección, y dijo que ese tipo de comentario “generalizado” puede hacer daño a una colección que ha sido “muy cuidada por un equipo curatorial altamente capacitado”. La propia Tibol, concluyó este punto el director, dice sobre el supuesto falso “me parece” que...

Y respecto de las versiones en el sentido de que Slim compra por lotes, abundó que cuando se habla de 66 mil piezas se debe acotar cómo se fue formando la colección, pues en sus inicios se adquirieron en conjunto las gráficas Galas de México, con los cromos de los calendarios, y las monedas, pero las últimas adquisiciones han sido “una a una” y las conocen gente como Tibol y otros críticos y “no hay duda de la procedencia”.

Para finalizar negó que el museo carezca de un argumento, pues lo que a Tibol le parece una “mezcolanza”, para él es un diálogo entre los artistas mexicanos y los del resto del mundo.

domingo, marzo 13, 2011

Monopolio, duopolio, magnates y ciudadanos

Slim, Azcárraga y Salinas. Denuncias mútuas.

Orlando Delgado Selley

MÉXICO, D.F., 11 de marzo (apro).- Dos noticias han marcado la semana empresarial: la lucha entre el duopolio televisivo y el monopolio telefónico, y el anuncio de que la riqueza de los magnates mexicanos sigue en ascenso.

Con el uso de los medios de comunicación, Telmex, Televisa y Televisión Azteca se han dedicado a denunciarse mutuamente.

Por un lado, Teléfonos de México presentó un par de denuncias por supuestas prácticas monopólicas absolutas y relativas en contra de Televisa y TV Azteca, mientras que otro grupo de operadores de televisión abierta, restringida, de telefonía móvil y fija, acusaron a Movistar y a Telcel de colusión tarifaria para evitar competencia.

Las autoridades han dicho poco, pero una de las pocas cosas que han declarado es que ambas partes tienen razón.

Televisa y Televisión Azteca (el duopolio televisivo) han impedido que Telmex participe ofreciendo televisión abierta y cerrada, cuando tiene derecho a hacerlo, aunque, efectivamente, la empresa de Carlos Slim aplica cobros excesivos por la interconexión, que deberían alinearse con los precios internacionales.

Y, al mismo tiempo, como todos los años, la revista Forbes publicó en días pasados su lista de súper millonarios del mundo. Entre los diez mexicanos que aparecen este año en esa lista figura, en primerísimo lugar, Carlos Slim, pero también aparecen Ricardo Salinas Pliego –dueño, entre otras empresas, de Televisión Azteca– y Emilio Azcárraga Jean, de Televisa.

Así pues, el pleito es entre magnates: la familia más rica de México y del mundo, contra los Salinas Pliego y Azcárraga, el cuarto y séptimo entre los más ricos del país.

Tan pronto empezó el pleito, daban ganas de sentarse a ver de qué cuero salen más correas, pero lo que importa es que el ataque deje algún beneficio para los mexicanos de a pie.

Si la autoridad piensa que ambas partes tienen razón, pues lo que debiera seguir es que ambas se les reconozca por igual y, consecuentemente, que se abra inmediatamente la posibilidad de que ingresen otros operadores a ofrecer televisión y que se establezcan tarifas de interconexión a precios internacionales.

Teóricamente, los beneficiados con esta decisión gubernamental serían los consumidores, toda vez que la reducción de las tarifas de interconexión tendría que traducirse en precios más bajos y, también, mejor calidad en el servicio.

Asimismo, la existencia de una o más televisoras ampliaría la oferta televisiva y tendrían que bajar los precios para los anunciantes, de manera que los consumidores saldrían beneficiados.

Más aún, la ruptura de la aguda concentración en estos mercados podría provocar un impulso generalizado para que los mercados con control oligopólico, es decir los controlados por unas cuantas empresas, se abrieran a la competencia.

Es obvio que, pese a que es evidentemente conveniente, la apertura a mayor competencia en estos mercados es un asunto complejo, y una de las dificultades presentes tiene que ver con política, pues se trata no sólo del peso que tienen estas grandes empresas y sus dueños, sino de las relaciones de los magnates con algunos de los institutos políticos que hay en el país.

Siempre ha sido clara la relevancia política de los medios electrónicos de comunicación y su enorme capacidad de influencia en los procesos electorales.

Por años fueron una herramienta de apoyo al PRI y luego, con el fin de la “dictadura perfecta”, sirvieron al candidato del PAN, sin abandonar por completo sus relaciones y compromisos políticos con el Revolucionario Institucional, y en las elecciones de 2006 jugaron abiertamente contra el candidato de las izquierdas y a favor de la continuidad panista.

La eficiencia política demostrada en el proceso electoral de 2006 evidenció que se habían convertido en los grandes electores, capaces de decidir quién gobernaría al país. Ello permitió que los partidos con mayor respaldo electoral acordaran modificar el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe), eliminando la posibilidad de que los partidos compraran tiempo televisivo y reduciendo ese medio de propaganda política a los tiempos oficiales.

El proceso electoral de 2009 demostró que los medios electrónicos son capaces de sortear las dificultades legales para influir. Y, coludidos con candidatos y partidos, desarrollaron formas novedosas para apoyar a sus candidatos.

En los tiempos preparatorios a la contienda presidencial de 2012, los medios electrónicos tienen candidato desde hace muchos meses. Lo han construido, han invertido en él, le han creado una imagen que aparece con una frecuencia inusitada en las pantallas. Ese candidato tiene nombre y corresponde a un partido: Peña Nieto, del PRI.

De eso no hay la menor duda. Tampoco la hay en relación con que constituye un enorme desafió a la posibilidad de que gane la presidencia otro candidato.

Y, así, el duopolio televisivo tiene apoyos poderosos, de manera que romper ese duopolio para la maltrecha democracia mexicana es absolutamente fundamental.

La oportunidad que abre el conflicto con Telmex es extraordinaria, y es el momento para que las instancias del estado actúen.

El Ejecutivo debiera enviar las iniciativas legales que correspondan para abrir los espacios televisivos y así determinar las tarifas de interconexión. Y, con prontitud, el Legislativo tendría que dictaminar favorablemente esas iniciativas, para permitir que se instrumentes las acciones. Pero no parece posible que esto ocurra.

Si el Ejecutivo tuviera la capacidad para decidir a favor del país y no del duopolio y monopolio, probablemente en el Legislativo habría grupos parlamentarios y diputados sueltos que se alinearan con la telebancada que, obviamente, instrumentaría todas las medidas dilatorias posibles y sería una oposición beligerante.

Pese a ello, habría que mandar esa iniciativa y forzar un debate nacional, con salidas que apelaran a la ciudadanía y que construyeran una voluntad mayoritaria nacional capaz de obligar a cambiar las reglas del juego a favor de la democracia y la competitividad nacional.

Televisoras y Telmex, la guerra sucia

Carlos Slim, empresario.

Jenaro Villamil

MÉXICO, DF, 8 de marzo (apro).- Una mujer joven, al borde un ataque de nervios de interconexión, arroja su bolso en su cocina. Está molesta por el alto cobro de las tarifas que cobran Telmex y “su filial” Telcel. Muestra a la cámara un teléfono celular y uno fijo. La voz en off dice que en México pagamos tarifas de telefonía más caras que en Francia. Y para ilustrar a los ignorantes televidentes, aparece un joven paseando a un perrito, con acento francés que dice lo mismo. También una pareja de oficinistas se quejan por las altas tarifas de interconexión.

Sólo les faltó decir "Telmex-Telcel, un peligro para México", a tono con los mensajes de la guerra sucia del 2006.

Al final del spot nos enteramos que es de la Cámara Nacional de la Industria de la Televisión por Cable (Canitec), un organismo que nunca ha pagado anuncios en horarios de alta audiencia en la televisión comercial. Más bien se trata del parapeto corporativo para que Televisa y su socia TV Azteca se lancen a esta guerra de desplegados y de spots en contra de Carlos Slim.

Nunca se preocuparon antes por las tarifas telefónicas. Es más, nunca le han informado a sus propios agremiados que iban a emprender este tipo de campañas y a los abonados de la televisión restringida jamás les han hablado de temas poco cómodos para las televisoras, especialmente para Televisa, como el must offer y el must carrier.

Es evidente que esta campaña de spots sustituye a los anuncios que Telcel-Telmex suspendieron desde febrero en los canales de Televisa y de TV Azteca, en represalia por diferendos corporativos que ninguna autoridad es capaz de resolver.

Telmex no se ha quedado manca. Ya pagó en páginas de periódicos, y en sitios web, una frase que aparece ahora en todos lados: “Duopolio televisivo ataca para evitar competencia en TV: Telmex”.

Incluso Telmex comienza a hablar en el lenguaje de legisladores como el panista Javier Corral, quien durante años peleó contra el duopolio televisivo sin que Carlos Slim ni ninguna de sus empresas se dedicara a replicar su mensaje.

Otro mensaje de la empresa telefónica, emitido en la tarde de este 8 de marzo, teoriza: "Duopolio televisivo confunde libertad de expresión con libertad de presión: Telmex".

La guerra sucia es una guerra de desplegados periodísticos. La empresa Bestel, filial de Televisa en telefonía, pagó una plana entera en varios periódicos, dirigido “A la Opinión Pública”, para defenderse diciendo que gracias al contrato de 2 mil 80 millones de pesos (nunca hacen pública esta cifra, por supuesto) el ISSSTE “recibirá ahora servicios de alta calidad usando equipos con tecnología de última generación”.

Para documentar su dicho, publican dos fotos que son la joya del cinismo empresarial: una donde dice “antes ISSSTE con Telmex”, donde se ve un enredo de cables en torno a un transformador y otra donde dice “ahora ISSSTE con Bestel”.

Por su parte, la empresa Iusacell-Unefón, propiedad del Grupo Salinas, anunció en un comunicado que los operadores de telecomunicaciones en nuestro país solicitarán este 9 de marzo a la Comisión Federal de Competencia que abra una investigación sobre prácticas monopólicas en el mercado de la telefonía.

Dicha solicitud, advierte el comunicado, se entregará en las instalaciones de la Cofeco e invitan a "los representantes de los medios de comunicación".

¿Desde cuándo tanto interés en investigación sobre prácticas monopólicas que realizan tanto unos como otros?

A todas luces se trata de una guerra de odio corporativa que ya va siendo hora que la autoridad tenga a bien decir algo, a menos que piense que así se beneficiará a los usuarios de los servicios de triple play.

Comentarios: www.jenarovillamil.wordpress.com

sábado, marzo 05, 2011

¿Quién le teme a Carlos Slim?

Publicado en emeequis

Sólo en el contexto de crispación y rivalidades que han desatado los consorcios de la comunicación puede entenderse la acusación del presidente de la Canitec, Alejandro Puente, cuando asegura que Carlos Slim se ha convertido enun peligro para la seguridad nacional.

No es la declaración de un desfasado líder de izquierda, ni de un rancio profesor de economía política. El licenciado Puente coordina a las empresas de televisión por cable, que hacen negocio en esta economía de mercado. La malquerencia que le tiene a Slim no se debe a una inopinada vocación anti acaparadora sino, simple e interesadamente, a que el Grupo Carso quiere incursionar en un campo hasta ahora acaparado por las firmas que integran la Canitec.

Las empresas de televisión por cable desde hace algunos años ofrecen, además, servicios de telefonía. En condiciones de igualdad de mercado Telmex debiera proporcionar, a su vez, servicios de televisión de paga. En todo el mundo, las empresas de telecomunicaciones venden paquetes con televisión, telefonía e Internet. Telmex no puede hacerlo porque el título de concesión que recibió Slim cuando se hizo cargo de ella, establece que no puede difundir servicios de televisión.

En 1991, cuando Slim cerró la compra de Telmex, no había ocurrido la digitalización de las telecomunicaciones que hoy en día amalgama datos, audio y video. Esa restricción se ha mantenido debido a las exigencias de las empresas de televisión por cable. Inicialmente creadas por docenas de empresarios en todo el país, la mayor parte de esas firmas fue adquirida por Televisa en los años recientes. Hoy el consorcio de Emilio Azcárraga Jean controla esas redes, además del sistema satelital Sky. Así que cuando a los directivos de la TV por cable les inquietan las dimensiones de los negocios de Slim, no es por convicción antimonopólica sino porque ponen en riesgo el monopolio que Televisa ejerce en la televisión de paga.

Todo poder en exceso implica riesgos. Por eso hay reglas que acotan la especulación de las empresas cuando son dominantes en un mercado. En las telecomunicaciones, la aptitud del Estado para evitar comportamientos monopólicos es sumamente limitada debido a insuficiencias de las leyes y al apocamiento o las ambiciones de los funcionarios.

Ante el poder de cualquier empresario, hacen falta normas y autoridades regulatorias. Como se trata de servicios al público, que además propagan mensajes de manera amplia como sucede en los medios de comunicación, es preciso que esa regulación esté orientada por el interés de la sociedad. Y eso es lo que no ha ocurrido en México.

Una política antimonopólica en el campo de las telecomunicaciones, hace tiempo hubiera terminado con el acaparamiento de Televisa y Televisión Azteca en el mercado de la televisión abierta. Cuando dicen que ahora sí, ya merito, pondrán a licitación frecuencias para una nueva cadena de televisión nacional, las autoridades de las comisiones federales de Telecomunicaciones y Competencia anuncian una decisión pertinente pero con demasiados años de retraso. Esas mismas autoridades resolvieron fortalecer a Televisa al asignarle a un precio muy bajo una concesión de telefonía celular (motivo de la discutida Licitación 21) con el propósito de que estuviera en mejores condiciones para enfrentar a Telmex.

Durante dos décadas, las empresas de Slim han dominado el campo de la telefonía imponiendo tarifas y ciñendo el crecimiento de sus competidores. En el campo de la televisión, Televisa y Azteca han impedido que surjan otras opciones. El monopolio en la telefonía ya no existe. El de la televisión aún se mantiene. Y una de las opciones para que haya contrapesos a las actuales televisoras radica en la posibilidad de que Telmex y otras empresas puedan ofrecer televisión de paga (a través del cableado telefónico) o abierta, si hubiera licitación de frecuencias y concursaran por ellas.

De nada sirve exorcizar retóricamente la capacidad de maniobra de los más poderosos. El Estado tiene obligación de regular a las empresas dominantes en cualquier mercado. El alto costo y la frecuentemente infame calidad de la telefonía fija y celular, así como de las conexiones a Internet que venden Telmex, Telcel y otros operadores, requieren de una acción estatal que defienda a los consumidores. La concentración de señales y la pobreza en los contenidos de la televisión, hacen urgente la diversificación de ese mercado comenzando por el reconocimiento del derecho de Telmex a ofrecer televisión de paga… aunque aumente el enfado de las empresas que actualmente acaparan la televisión por cable.

domingo, enero 16, 2011

Privatizan créditos a contratistas de Pemex y CFE

Los contratos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y de Petróleos Mexicanos (Pemex) son el principal objetivo de muchos grupos de poder dentro y fuera del país porque concentran la mayor parte del Presupuesto de Egresos de la Federación relacionado con obra pública.

En México, el Grupo Carso de Carlos Slim –a través de la constructora Impulsora del Desarrollo Económico de América Latina– y el Grupo ICA (Ingenieros Civiles Asociados) han buscado mantener el liderazgo y participación en el mercado de los contratistas del sector energético, aunque la competencia de multinacionales es constante y depredadora para las compañías mexicanas, como muestra el caso de Bufete Industrial, que ya desapareció.
Los contratos que otorgan las paraestatales Pemex y CFE también han sido motivo de ambición y luchas internas de grupos vinculados a influyentes políticos. Se trata de un gran tesoro con un flujo constante y seguro que se administra de manera independiente a la crisis económica del país.

Pemex, por ejemplo, planea invertir un promedio anual de 369 mil millones de pesos durante los próximos nueve años, y será entre 2012 y 2014 cuando se registren los niveles más altos de ese flujo de recursos. Mucho de este dinero, por supuesto, irá a parar a los bolsillos de funcionarios comisionistas que otorgan contratos a intermediarios y empresarios corruptos.
Además, los contratistas de la paraestatal petrolera aún esperan inversiones por 8 mil millones de dólares para la refinería que se localizaría en Tula, Hidalgo. No sólo eso, las modificaciones a la legislación de la industria petrolera permitirán que Pemex aplique esquemas más flexibles y eficientes para la contratación de servicios a través de licitaciones públicas.

Así, se esperan millonarios contratos para Chicontepec y las aguas profundas del Golfo de México. Sin embargo, la corrupción y la falta de transparencia han caracterizado, en muchos casos, el ejercicio de estos recursos, y esa situación parece que no va a cambiar.

Hasta ahora, sin embargo, no se había formalizado la participación privada en el financiamiento del mercado de contratistas del sector petrolero. Ése es otro gran negocio que hace a muchos frotarse las manos.

La banca comercial, al menos los seis principales bancos del sistema, había concentrado la mayor parte de los créditos que necesitan los contratistas de Pemex y la CFE para cumplir los compromisos con estas paraestatales.
En medio de este escenario, surge la Sociedad Financiera de Objeto Múltiple (Sofom) Navix, que, siendo un intermediario no regulado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, el Banco de México o la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, participa en el mercado del financiamiento de contratistas de Pemex con más de 60 millones de pesos, y que hace unos días obtuvo de las Afores, de los fondos de pensiones de los trabajadores mexicanos, al menos, 4 mil millones de pesos.

El nombre de Navix y de los fondos internacionales que la acompañan en la operación que se cerró a través de la Bolsa Mexicana de Valores pasaría prácticamente desapercibido si entre sus directivos y fundadores no figurara Gonzalo Gil White, hijo del exsecretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, el funcionario que impulsó, casualmente, la aprobación de la figura de las Sociedades Financieras de Objeto Limitado (Sofoles) –que después se convirtieron en Sofomes–, con el objetivo de impulsar los créditos para el sector productivo ante las restricciones que aún enfrentaba la banca múltiple en sus políticas de financiamiento.

Las Sofomes han surgido como hongos bajo la lluvia y las señales de alerta comienzan a encenderse ante problemas de cartera vencida. En Navix, además, participa como socio minoritario Citigroup, que controla Banamex y que, en teoría, debería otorgar créditos al sector petrolero de forma directa.
Pero, volviendo al caso de las Sofomes, el propio exgobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz Martínez, ha encendido la alarma sobre la presencia de actividades vinculadas con el lavado de dinero que utilizan estos intermediarios no regulados.

La cartera vencida de estas entidades también preocupa a las autoridades porque han encontrado en los créditos con descuento a nómina de gobiernos municipales y estatales un negocio seguro, pero con pocos controles de riesgo. Allí está el caso de los problemas que enfrentaron varias Sofomes que otorgaron créditos al gobierno del Distrito Federal y que, ante los retrasos en las participaciones federales, enfrentaron problemas para cobrar los préstamos otorgados.

Llama la atención que Gonzalo Gil White, socio de Navix y quien en su currículo destaca su experiencia en Goldman Sachs y en Equity Group Investments, la compañía de inversión del financiero Sam Zell, haya decidido participar en el mercado de créditos para el sector petrolero a través de una Sofom.

Él mismo reconoció ante la prensa que esta figura permite una mayor flexibilidad frente a las políticas tradicionales de la banca. Pero, además del sello de Gil Díaz en la figura que escogió la intermediaria y fondo de su hijo para participar en el sector petrolero, destaca otra coincidencia: la creación de un fideicomiso como el elemento central de la operación. Se trata del Fondo Inversión en el Sector Energético, en el cual para otorgar créditos a los contratistas de Pemex y la CFE, deben depositar derechos de tesorería que garanticen el cobro y el seguimiento de las inversiones. El equipo de Gil White tendrá derechos de tesorería para vigilar que se cumpla el contrato comprometido y que se apliquen de forma efectiva los préstamos otorgados.

*Periodista

martes, enero 04, 2011

Mr Sell México

El 23 de junio de 2009, en la Cámara de Senadores, Carlos Slim llamó a crear una nueva política de nacionalismo económico que tuviera como objetivo impulsar una era de desarrollo y así evitar un Sell México. Hoy, este empresario teje una red de intereses que habla por sí misma. Alianzas empresariales; participación en fondos de inversión; consejos directivos; patronatos que promueven la salud, el arte, el uso sustentable de los recursos naturales; conferencias en universidades y recomendaciones a gobiernos; cientos de firmas y miles de millones de dólares bajo su control.
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Omar Rodrigo Escamilla Haro*

Prácticamente no existe un día que no se hable de Carlos Slim. Durante el último año, las publicaciones más importantes del planeta han dedicado cientos de páginas a las actividades de este empresario. Muchas veces lo clasifican como un “maestro” (Expansión, 28 de septiembre de 2009), el Rey Midas mexicano (La vanguardia, 12 de marzo de 2010), poseedor de “un olfato particular” para los negocios (El País, 11 de marzo de 2010).

Pero también, como señalara Lawrence Wright para The New Yorker (junio de 2009), las actividades de Slim describen a un “despiadado depredador” que ha sabido aprovecharse de la poca regulación en México para generar una estructura de negocios que invariablemente concentra el mercado en su figura.

Lo cierto es que cada vez que escuchamos una nueva noticia sobre el multimillonario más popular de Forbes, aumenta el interés y las especulaciones sobre el origen de su fortuna, calculada a septiembre de 2010 por el Financial Times (noviembre de 2010) en 67.4 mil millones de dólares –el equivalente al 8 por ciento de toda la producción nacional de bienes y servicios en 2009.

Y no es para menos, cuando el lugar de donde mayoritariamente provienen esas riquezas es un país empobrecido, fragmentado por una grave crisis económica que en los últimos años ha lanzado una inmensa cantidad de la población a la precarización y la indigencia; con sólo tres de cada 10 personas –de un universo de 47 millones de la Población Económicamente Activa– con empleo registrado ante el Instituto Mexicano del Seguro Social, y 13 millones que subsisten en la informalidad (Proceso, noviembre de 2010). Se trata de un país con un sistema bancario –clave para la expansión del consumo– concentrado en cinco instituciones extranjeras (Citibank, BBVA-Bancomer, Santander, HSBC y Scotiabank), que en la actualidad controlan el 66.86 por ciento del total de la cartera crediticia del país (Comisión Nacional Bancaria y de Valores, septiembre de 2010). A lo que se suma el ocaso de un proyecto político representado por una clase gobernante a la deriva, obsesionada en desviar presupuestos públicos para “combatir” al crimen organizado (una estrategia que lo único que ha incrementado es la preocupación del pueblo mexicano ante un panorama de desesperanzas, con pocas oportunidades económicas y sociales, que se suman a la negligencia del gobierno por desarrollar acciones para solucionar los problemas).

Ya sea por los expolíticos que trabajan para él o por las conexiones que posee con algunos grupos económicos extranjeros, Carlos Slim es hoy en día un sólido personaje del mainstream de los negocios internacionales. Algunas publicaciones afirman que controla entre 200 y 300 empresas, aunque revistas como Poder 360 (octubre de 2009) determinan imposible cuantificar el número real de intereses bajo su dominio. Sólo para hacernos una idea del peso que este magnate tiene en la economía del país, seis de sus firmas (América Móvil, Internacional, Teléfonos de México, IDEAL, Grupo Carso, Inbursa) aportaron al tercer trimestre de 2010 casi el 40 por ciento del valor de la Bolsa Mexicana de Valores (El Economista, 3 de noviembre de 2010).

Pero su influencia no se restringe a México. De acuerdo con documentos de la Securities and Exchange Commission (SEC), del gobierno de Estados Unidos, Carlos Slim Helú posee a título personal 8.2 por ciento de acciones preferenciales (con derecho a voto) de AT&T, la mayor compañía de telecomunicaciones en el mundo, con ventas globales en 2009 por 123 mil 18 millones de dólares. A esta participación, se suman un 10 por ciento de acciones preferenciales en la cadena Saks y otro 10 por ciento de acciones ordinarias (sin derecho a voto) en The New York Times (SEC, 30 de noviembre de 2010).

Sin embargo, los números anteriores no reflejan íntegramente las empresas bajo su dominio, debido a que en cada operación financiera que realiza también se encuentra presente Inmobiliaria Carso.

En 2010, el adalid de su imperio, América Móvil (AMX), se convirtió en la mayor corporación de telecomunicaciones de América Latina, con una base de 259.3 millones de clientes, distribuidos en 211.3 millones de suscriptores en telefonía celular, 27.4 millones en líneas fijas, 12 millones en accesos de banda ancha, 8.6 millones en servicios de televisión (América Móvil, noviembre de 2010).

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martes, diciembre 28, 2010

Privatizan créditos a contratistas de PEMEX y CFE

*Privatizan créditos a contratistas de PEMEX y CFE
*Hijo de Francisco Gil Díaz, al frente de la operación
*Navix, el nuevo prestamista del sector energético.

Los contratos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Petróleos Mexicanos (PEMEX) son el principal objetivo de muchos grupos de poder dentro y fuera del país porque concentran la mayor parte del Presupuesto de Egresos de la Federación para obra pública.
En México, el Grupo Carso de Carlos Slim, a través de la constructora IDEAL, así como el grupo ICA han buscado mantener su lugar y participación en el mercado de los contratistas del sector de la energía aunque la competencia de multinacionales ha sido constante y depredadora para muchas compañías mexicanas.
Han desaparecido, de hecho, empresas como Bufete Industrial. Los contratos de PEMEX y CFE también han sido motivo de ambición y luchas internas de grupos ligados con influyentes políticos.
Se trata de un gran tesoro con un flujo constante y seguro que se administra de manera independiente a lo que suceda con la economía del país. PEMEX, por ejemplo, planea invertir un promedio anual de 369,000 millones de pesos durante los próximos nueve años y será entre 2012 y 2014 cuando se registren los niveles más altos de ese flujo de recursos.
Además, los contratistas de PEMEX aún esperan las inversiones por 8,000 millones de dólares para la refinería que se localizaría en Tula, Hidalgo. No sólo eso, las modificaciones a la legislación de la industria petrolera permitirán que PEMEX aplicara esquemas más flexibles y eficientes para la contratación de servicios a través de licitaciones públicas. Así, se esperan millonarios contratos para Chicontepec y las aguas profundas del Golfo de México. Sin embargo, la corrupción y la falta de transparencia han caracterizado, en muchos casos, el ejercicio de estos recursos y esa situación promete no cambiar.
Hasta ahora, sin embargo, no se había formalizado la participación privada en el financiamiento del mercado de contratistas del sector petrolero. Ese es otro gran negocio que hace a muchos frotarse las manos.
La banca comercial, al menos los seis principales bancos del sistema, habían concentrado la mayor parte de los créditos que necesitan los contratistas de PEMEX y CFE para cumplir los compromisos con estas paraestatales.
En medio de este escenario, surge la Sociedad Financiera de Objeto Múltiple (SOFOM), Navix, que siendo un intermediario no regulado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el Banco de México o la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), participa en el mercado del financiamiento de contratistas de PEMEX con más de 60 millones de pesos y que hace unos días obtuvo de las AFORES, de los fondos de pensiones de los trabajadores mexicanos, al menos 4,000 millones de pesos.
El nombre de Navix y de los fondos internacionales que la acompañan en la operación que se cerró a través de la Bolsa Mexicana de Valores pasaría prácticamente desapercibido si entre sus directivos y fundadores no figurara el nombre Gonzalo Gil White, hijo del ex secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, el funcionario que, desde la SHCP, impulsó, casualmente, la aprobación de la figura de las Sociedades Financieras de Objeto Limitado (SOFOLES) – que después se convirtieron en SOFOMES – con el objetivo de impulsar los créditos para el sector productivo ante las restricciones que aún enfrentaba la banca múltiple en sus políticas de financiamiento. Las SOFOMES han surgido como hongos bajo la lluvia y las señales de alerta comienzan a encenderse ante problemas de cartera vencida. En Navix, además, participa como socio minoritario Citigroup, que controla Banamex y que, en teoría, debería otorgar créditos al sector petrolero de forma directa.
Pero volviendo al caso de las SOFOMES, el propio ex gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz Martínez, ha encendido la alarma sobre la presencia de actividades vinculadas con el lavado de dinero que utilizan estos intermediarios no regulados.
La cartera vencida de estas entidades también preocupa a las autoridades porque han encontrado en los créditos con descuento a nómina de gobiernos municipales y estatales un negocio seguro pero con escasos controles de riesgo. Allí está el caso de los problemas que enfrentaron varias SOFOMEX que otorgaron créditos al gobierno del Distrito Federal y que, ante los retrasos en las participaciones federales, enfrentaron problemas para cobrar los préstamos otorgados.
Fideicomiso, el sello de Gil

Por eso llama la atención que Gonzalo Gil White, socio de Navix y quien en su currículo destaca su experiencia en Goldman Sachs así como en Equity Group Investments, la compañía de inversión del financiero Sam Zell, haya decidido participar en el mercado de créditos para el sector petrolero a través de una SOFOM.
Él mismo reconoció ante la prensa que esta figura permite una mayor flexibilidad frente a las políticas tradicionales de la banca. Pero, además del sello de Gil Díaz en la figura que escogió la intermediaria y fondo de su hijo para participar en el sector petrolero destaca otra coincidencia: la creación de un fideicomiso como el elemento central de la operación, se trata del Fondo Inversión en el Sector Energético (FISE), en el cual, para otorgar créditos a los contratistas de PEMEX y CFE, deben depositar derechos de tesorería que garanticen el cobro y el seguimiento de las inversiones. El equipo de Gil White tendrá derechos de tesorería para vigilar que se cumpla el contrato comprometido y que se apliquen de forma efectiva los préstamos otorgados.
La estructura de un fideicomiso permite a Navix adquirir derechos sobre los recursos obtenidos vía el mercado de valores pero también diseñar reglas convenientes para no enfrentar mayores responsabilidades en caso de incumplimiento de los contratistas. Una de las advertencias que se hace a los inversionistas – los trabajadores cuyas SIEFORES decidieron invertir en Navix – es que, en caso de problemas o retrasos en los contratos con PEMEX o CFE, no se pagarán intereses moratorios.
El llamado FISE, en sus documentos públicos enviados a los inversionistas del mercado de valores, asegura que busca optimizar la relación riesgo-rendimiento en inversiones con proyectos en el sector energético. El esquema que Navix ha diseñado permite – de acuerdo con la promesa hecha a los inversionistas – hacer más eficiente el impacto fiscal, brindar transparencia respecto de la utilización de recursos y reducir las pérdidas potenciales mediante la captura de la utilidad esperada del proyecto.
No sólo eso, durante el periodo de revolvencia, FISE advierte que, una vez que cuente con un portafolio de créditos cedidos por los contratistas lo bastante robusto, con financiamientos cuya amortización se encuentre entre 9 y 60 meses, podrá bursatilizar la totalidad o parte del portafolio de créditos cedidos con el objeto de buscar incrementar los rendimientos del vehículo. Navix promete en el largo plazo – más de 20 años – un rendimiento mínimo de 16 por ciento mientras otros fondos de inversión prometen al menos 25 por ciento con un riesgo mucho menor.
Además, hasta ahora este tipo de operaciones estructuradas – incluyendo procesos de bursatilización – no son muy comunes en el mercado mexicano y vigilar el riesgo, para velar por los recursos de los trabajadores depositados en sus pensiones, podría representar una operación altamente riesgosa.
En la aventura de Gonzalo Gil White, lo acompañan Carlos E. Williamson, director ejecutivo de Originación de Navix, quien trabajó en Videovisa, Coronado, Televicentro así como José Antonio Cañedo, quien fue director de Banco de Inversión de Nafin.
Navix presume también su red de clientes y contactos desarrollados por su equipo durante los últimos ocho años, lo que le permitirá generar un flujo constante de prospectos y transacciones. Adicionalmente, dice, ha implementado un sistema de identificación dentro del cual se encuentra la construcción de una base de datos de compañías que participan activamente en licitaciones de PEMEX y CFE. Su objetivo son contratos por al menos 6,000 millones de pesos.

¿De dónde viene Navix?

La historia que públicamente da a conocer Navix se remonta a septiembre de 2007 con la alianza entre Axis Capital Management (AXIS), Eton Park Capital Management y Stara Investments. AXIS es una firma de inversión privada fundada en 1990 especializada en inversiones de capital de riesgos y en el diseño y ejecución de estrategias financieras de alta complejidad con más de 10,000 millones de dólares en operaciones completadas.
En 2002, AXIS identificó que a pesar de la estabilización de la economía mexicana y la creciente penetración del sistema financiero, existía una importante brecha entre la oferta y la demanda por financiamiento en México, particularmente para las empresas pequeñas y medianas, donde la mayor parte del financiamiento provenía de fuentes no bancarias, principalmente proveedores.
Por ello, AXIS decidió involucrarse de manera más activa, en calidad de agente, en el diseño de financiamientos estructurados que eran fondeados de manera independiente a través de la red de relaciones con diversos fondos e instituciones, principalmente internacionales, que el equipo de AXIS fue construyendo a lo largo de los años.
Fue en 2005, dice Navix en el prospecto de colocación, en respuesta la creciente demanda, principalmente de compañías en la industria petrolera que requerían de mayor agilidad en la ejecución de financiamientos, que AXIS constituyó una serie de vehículos especializados con recursos de inversionistas privados, nacionales y extranjeros que le permitieron canalizar recursos a esta industria de manera sistemática, conforme a los cuales no sólo era responsable de la originación y estructuración de los financiamientos sino también de la administración y monitoreo de los mismos.
AXIS obtuvo compromisos de fondeo por aproximadamente 475 millones de dólares que se han utilizado para financiar más de 570 millones de dólares en proyectos dentro de la industria petrolera logrando además que ninguno de ellos, a la fecha, ha presentado quebranto.
En 2007 AXIS decidió canalizar todas sus operaciones de financiamiento estructurado a través de una compañía independiente que tuviera una base sólida de capitalización creando así a Navix que se asoció con Eton Park Capital Managemente, que administra inversiones por 14,000 millones de dólares.
Después se incorporó Stara Investments, un fondo basado en Winsconsin con 17 años de experiencia y 10,000 millones de dólares en activos bajo manejo.
A mediados de 2008 y a pesar de la crisis por la que atravesaban la mayor parte de las instituciones financieras en el mundo, Navix logró firmar un programa de cofinanciamiento con Citigroup por 250 millones de dólares, el cual continúa operando exitosamente. A raíz de esta operación Citigroup decidió adquirir una participación minoritaria y pasiva en el capital de Navix. Al 15 de octubre de 2010, Navix ha participado en más de 45 proyectos en el sector energético los cuales tienen en promedio un valor de 62 millones de pesos. Las oficinas de Navix están ubicadas en Poza Rica, Veracruz, Villahermosa, Tabasco, Monterrey, Guadalajara, Puebla. Sin embargo, más allá del discurso corporativo, al interior de PEMEX observan con interés la amistad de Francisco Gil Díaz con el director de la paraestatal, Juan José Suárez Coppel.

Oficiodepapel@yahoo.com.mx

En 4 años Pemex registró 215 fugas de hidrocarburos en Tabasco ....

domingo, julio 25, 2010

Los grandes logros de Calderón

MÉXICO, D.F., 23 de julio (apro).- Finalmente los mexicanos conocemos ya el impacto de la crisis mundial de octubre de 2008 en nuestro país: 6 millones de pobres más. Sin embargo, esto no acaba ahí, el gobierno de Felipe Calderón se empeña, a diario, en deteriorar cada día más la economía de los mexicanos y fortalecer las finanzas de los poderosos que los llevaron al poder. Y parece que lo va logrando; si no, veamos.

El pasado 21 de julio, Ernesto Cordero Arroyo, secretario de Hacienda y Crédito Público admitió que había seis millones más de mexicanos pobres. La noticia, obviamente, impactó a la opinión pública, sin embargo, era el principio de lo que vendría. Al día siguiente, una estocada más contra la clase trabajadora: la Suprema Corte de Justicia de la Nación decidió reducir de 25 a 10 salarios mínimos el monto máximo para calcular las pensiones por invalidez, vejez, cesantía o muerte de los trabajadores que cotizan el Instituto Mexicano del Seguro Social.

Del asombro al coraje en menos de 24 horas, pues la decisión, tomada el 9 de julio por la Segunda Sala de la Suprema Corte, causó indignación. Con el fallo de la Corte, ahora un trabajador que desee jubilarse recibirá, como máximo, una pensión de 17 mil pesos mensuales, en lugar de 42 mil que prevé el cálculo de 25 salarios mínimos que actualmente se viene realizando.

Por si fuera poco, un día después nos enteramos que el IMSS durante este año hará uso de 16 mil millones de pesos de sus reservas de Fondo Laboral y del de Operaciones para Contingencias.

Si hacemos memoria el dato no sólo genera estupor, sino enojo. Esto porque resulta que, según reveló la revista Proceso en su pasado número, el Comité Técnico del IMSS decidió tomar a lo largo del sexenio pasado y parte de este, esa misma cantidad del mismo Fondo de Reservas para invertirlo en la llamada “deuda corporativa”.

Nos enteramos que el IMSS decidió tomar de ese Fondo de Reserva, en donde se encuentra también el Fondo de Pensiones, 16 mil millones de pesos para jugar en la ruleta de la Bolsa Mexicana de Valores. En honor a la verdad en algunos casos la jugada resulta eficaz e incrementa los recursos del inversionista, sin embargo, en otros, como en el caso de Metrofinanciera y Comercial Mexicana, que salieron con saldo negativo y perdieron lo invertido o no han podido recuperarlo.

Pero ese no es el problema, el gran dilema que abrió el Instituto fue su determinación de jugar 16 mil millones de pesos, dinero de los mexicanos y producto de su trabajo, para adquirir bonos no gubernamentales, esto es, bonos de empresas privadas.

¿Cuál es el resultado de ello? Que en palabras llanas el IMSS “entregó” dinero fresco a 24 empresas privadas. Estas son, Carso, Cemex, CIE, varias Sofome --como Metrofinanciera, Hipotecaria Su Casita--, Navistar, Telefónica, Finanzas México, Bimbo y Coca Cola, entre otras.

¿Cómo funcionó esto? Sencillo: cada una de estas empresas emitió bonos que se pusieron a disposición del público en la BMV, el IMSS compró, por un monto de 16 mil millones de pesos, estos bonos no gubernamentales, los cuales tuvieron cierto interés de ganancia para el propio Instituto.

Al adquirir el IMSS estos bonos, les inyectó dinero freso a más de 20 empresas privadas, en lugar de utilizar esos recursos para la compra de medicamentos, construir hospitales, reparar otros, comprar instrumentos quirúrgicos… o para pagar las pensiones.

Ese dinero se fue de manera directa a empresas privadas, es decir, el IMSS --con el dinero que los patrones retienen a sus trabajadores y envían a las arcas del Instituto para que, cuando los empleados terminen su vida laboral se les paguen de ahí sus pensiones mensuales--, utilizó recursos públicos para “capitalizar” a empresas privadas.

Uno se pregunta, ¿acaso requieren empresas internacionales y tan ricas como Cemex, Bimbo o Coca Cola, que le gobierno las capitalice con el dinero que los mexicanos devengan día con día con su trabajo? La respuesta es obvia: No.

Sin embargo, los dos gobiernos federales panistas han recurrido a esta práctica, de retirar dinero del Fondo de Reservas del IMSS para dárselo a empresas privadas.

Todo esto viene a cuenta porque ahora el IMSS ha anunciado que utilizará para este año otros 16 mil millones de pesos del Fondo de Reservas para cubrir su déficit, lo cual no significa otra cosa que cubrir los gastos por compra de medicina, pago de pensiones, construcción o rehabilitación de hospitales y adquisición de material quirúrgico.

Uno puede justificar que utilice el dinero del Fondo de Reserva para cubrir estos gastos pero no para financiar o capitalizar a empresas privadas.

El IMSS es el único instrumento médico al que puede recurrir la mayoría de la población, pues sólo los de clase pudiente acuden a hospitales privados cuando tienen una emergencia médica.

Pero si el dinero del IMSS es utilizado para capitalizar empresas, pues es lógico que su Fondo de Reservas baje y, por consiguiente, el dinero que puede disponer para actualizar y mantener en óptimas condiciones sus hospitales.

Si a todo esto le sumamos la decisión de la Corte de reducir la pensión el monto máximo para calcular las pensiones, de 25 a 10 salarios mínimos, entonces entendemos que esto le pega directamente a la clase trabajadora que cotiza en el IMSS. El impacto será principalmente para la clase media.

Si de acuerdo con los datos del Inegi, existían hasta antes de la crisis económica de hace dos años 50 millones de pobres, ahora existen 56 millones de pobres, esta cifra, sin duda, aumentará en caso de que el IMSS decida poner en práctica la determinación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y que, dicho sea de paso, de justa no tiene nada.

Esta nueva clase de pobres que año con año aumenta es la que puede acudir --en algunos casos--, al IMSS para atender sus problemas de salud, pero de poco le vale cuando el propio Instituto en lugar de destinar sus fondos de reserva los utiliza para financiar a empresas privadas inmensamente ricas.

Ayer el IMSS usó 16 mil millones de pesos para capitalizar empresas, hoy anuncia que usará otros 16 mil millones de pesos para cubrir su déficit y, a la par, la Corte avala un recorte sustancial en el pago de pensiones. ¿Y a los trabajadores que son los que mantienen el Instituto con su trabajo, quién los apoya? La verdad es que este gobierno no.

Por lo pronto existe una pequeña esperanza: el Comité Técnico del IMSS aún no decide si pondrá en práctica la determinación de la Corte; por el bien de los mexicanos y del país, esperemos que no lo haga, de lo contrario al malestar social que ya existe por el escaso valor adquisitivo de su dinero, se sumará la inconformidad de 3 millones y medio de trabajadores cautivos a pagar las cuotas del IMSS.

Este descontento estará presente, sin duda alguna, en las próximas elecciones presidenciales del 2012. A ver si la gente vota por el gobierno panista que gusta de usar el Fondo de Reserva del IMSS para aligerar la carga económica de empresas privadas y no de sus trabajadores.

mjcervantes@proceso.com.mx

lunes, enero 25, 2010

Slim prepara el adiós

El presidente del Grupo Carso no parece dispuesto a seguir esperando que Felipe Calderón cumpla su promesa de allanarle el camino hacia el triple play, por el apoyo que le brindó el tercer hombre más rico del mundo en pleno conflicto postelectoral de 2006. La advertencia fue hecha desde entonces: el holding podría salir de México y mudarse a Brasil. La reestructuración de América Móvil para absorber Carso Global Telecom y Telmex Internacional es el primer paso.



Con más de tres años a la espera de que las autoridades de la SCT autoricen el cambio de su título de concesión para permitirle la entrada al mercado de triple play en México, el magnate Carlos Slim inició este 2010 con una contraofensiva empresarial que puede desembocar en la ruptura con el gobierno de Felipe Calderón y el traslado del gigantesco holding a Brasil, el segundo país donde tiene el mayor número de suscriptores de telefonía fija y móvil (42 millones), después de México (59.5 millones).
La ruptura cumpliría con la advertencia que el propio Slim le planteó a Calderón la noche del 4 de septiembre de 2006, en plena crisis postelectoral. En aquella ocasión, el magnate le advirtió al entonces presidente electo que si su gobierno le impedía ingresar al mercado de la televisión restringida –clave para los servicios de triple play– retiraría sus inversiones de México y las concentraría en otro país de América Latina.
Los compromisos derivados del Acuerdo de Convergencia, publicado en el Diario Oficial el 5 de octubre de 2006, no se han cumplido. Por el contrario, las recientes licitaciones de las bandas 1.7 y 1.9 Mhz para los servicios de telefonía celular de cuarta generación (cuádruple play) tienden a beneficiar a Televisa y a Nextel, competidores de Telmex; la licitación de la red de fibra óptica de la Comisión Federal de Electricidad está direccionada para beneficiar a Telefónica, el adversario más importante de las empresas de Slim, y apenas el 14 de diciembre de 2009 el gobierno de Calderón le otorgó la concesión por 664.5 millones de pesos a Axtel, empresa rival de Telmex, para construir la infraestructura informática que originalmente serviría para la creación del Servicio Nacional de Identificación Personal (SNIP).
La primera señal de la contraofensiva de Slim se dio a conocer el 14 de enero de este año. Su filial América Móvil (con 250 millones de suscriptores en 18 países) anunció una reestructuración para intercambiar acciones y absorber a Carso Global Telecom (Telecom) y a Telmex Internacional. Sólo en México, Telmex y Telcel continuarán operando de manera separada.
Considerando los países en los que opera, América Móvil se convertirá en el cuarto holding de telecomunicaciones a nivel mundial, por debajo del gigante China Mobile, con 518 millones de usuarios; de la inglesa Vodafone, con 303 millones, y muy cerca de la española Telefónica, con 268 millones de usuarios. América Móvil tiene presencia en América Latina y siete naciones de Europa. La reestructuración le permitiría desplazar a la alemana Deutsche Telekom y la colocaría en posición de competencia en telefonía fija en todo el continente.
Con excepción de México, las empresas de Carlos Slim pueden dar los servicios convergentes de audio, internet y televisión restringida (triple play) en las otras naciones donde operan, especialmente en Brasil, país que se transformará en el mercado más importante para el grupo, de acuerdo con los análisis de las consultoras Acciones y Valores Banamex e Ixe.
De concretarse esa integración, Brasil representará 32.1% de sus ingresos, seguido por México con 29% y Colombia con 9.4%, según James Rivett, analista de Acciones y Valores Banamex.
Tan sólo en un año, entre septiembre de 2008 y septiembre de 2009, América Móvil pasó de 35.6 millones de suscriptores a 42.27 millones en Brasil, una tasa de crecimiento de 18.5%, muy por encima del 7.3% registrado en México, de acuerdo con el reporte bursátil del propio holding.
Su tercer mercado en importancia es Colombia, junto con Panamá, donde tiene 27.3 millones de suscriptores y una tasa de crecimiento de 7.8%, seguido por Argentina, Paraguay y Uruguay, con 17.7 millones de suscriptores a través de la filial Claro y un índice de crecimiento de 10.3%.
Un estudio del banco Ixe, elaborado por Manuel Jiménez, calculó que América Móvil puede llegar a tener ventas por 50 mil 600 millones de dólares y utilidades netas por casi 8 mil millones de dólares en 2010. El pronóstico es que la reestructuración del holding puede tardar un año.
Según fuentes del sindicato de telefonistas, esta operación desfondaría a Telmex en México, pues toda la inversión se iría a los países donde opera América Telecom, además de que contrataría a las centrales sindicales más blandas.

La queja

“Telmex opera en 18 países y sólo en uno de ellos (México) tenemos problemas jurídicos”, se quejó el propio Slim durante una extensa conferencia de prensa el pasado miércoles 20.
Slim negó que la operación anunciada el 14 de enero se tratara de una fusión o de la creación de un nuevo holding. “Algunas personas están confundidas y llegaron a pensar en una fusión, pero no es así, no han entendido la oferta”, aclaró.
Sin embargo, fue muy explícito al reconocer que, a diferencia de otras naciones, en México no se le ha permitido a Telmex ingresar al mercado del triple play. “Dicen que Telmex es un monopolio y hay 500 operadores en el país; le dicen monopolio y no puede ofrecer servicios de televisión. Es un discurso. Claramente no compartimos esa opinión”, afirmó al ser cuestionado sobre las resoluciones de la Comisión Federal de Competencia (CFC) sobre dominancia en el mercado telefónico.
“En México tenemos el brazo amarrado, pero en América Latina sí hay triple play, cuádruple play y hasta home run”, afirmó Slim, quien insistió que “desgraciadamente, no ha habido esa convergencia en México. Por eso no nos hemos cruzado de brazos.”
La contraofensiva de Slim incluye hasta el apoyo para financiar nuevos canales de televisión restringida a nivel latinoamericano. “En contenidos nos interesaría un History Channel o una especie de National Geographic, pero sobre México y América Latina. Nos gustaría hacer o promover que alguien haga eso”, afirmó.
Ante la imposibilidad de crecer en el segmento de televisión por cable, Slim y los principales ejecutivos del grupo anunciaron que invertirán 10 mil millones de pesos en este 2010 para alcanzar 12 millones de suscriptores en servicios de banda ancha y aumentar la velocidad de la conexión de su servicio de internet inalámbrico (Infinitum) de 2 a 10 megabytes.
El anuncio constituyó también un revire a los servicios de internet que ofrecen las cuatro grandes empresas de televisión por cable: Cablevisión, Cablemás, TVI y Megacable, a través de la alianza comercial conocida como Yoo. Las tres primeras son filiales de Grupo Televisa.
La oposición más clara a la reestructuración de América Móvil fue expresada por la Cámara Nacional de la Industria de Televisión por Cable (Canitec), organismo también cercano a los intereses de Televisa. En un comunicado, el organismo consideró que “sería aberrante” si la CFC aprobara “esta fusión”.
“La Canitec demanda a la CFC no ‘darse por sorprendida’ ante las pretensiones de las empresas del Grupo Carso de conformar un verdadero cártel de las telecomunicaciones”, afirmó la Canitec. Este organismo fue el mismo que interpuso una demanda ante la Cofetel por la alianza entre MVS, EchoStar y Telmex para dar los servicios de televisión restringida a través de Dish y ha insistido en la condición monopólica de Slim para frenar su ingreso al triple play.
El 20 de enero, la nota principal de negocios del portal Esmas.com, propiedad de Televisa, se regodeó: “Impedirán fusión monopólica de Telmex y América Móvil”.

La advertencia

La historia de desencuentros entre el tercer hombre más rico del mundo y los dos últimos gobiernos panistas se comenzó a escribir la noche del 4 de septiembre de 2006, horas antes de que el tribunal electoral declarara la validez de las elecciones presidenciales del 2 de julio.
Slim le advirtió a Calderón que si su gobierno le impedía ingresar al mercado de la televisión restringida a través del Acuerdo de Convergencia, retiraba sus inversiones de México, según relataron a Proceso fuentes cercanas a esa negociación.
El enojo de Slim obedeció a un duro oficio del entonces secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, dirigido a su homólogo de Comunicaciones y Transportes, Pedro Cerisola. Gil Díaz cuestionó la intención de cambiar las cláusulas 1.9 y 2.2 del título de concesión de Telmex para que ofreciera servicios de video. Al terminar el sexenio de Fox, Gil Díaz se convirtió en el director de MoviStar, la filial de Telefónica, competidor de Telmex.
Para calmar a Slim, Calderón se comprometió a facilitar el ingreso de Telmex al triple play, a cambio de su apoyo en plena crisis postelectoral. Semanas después, el pilar del Grupo Carso calificó de “kafkiana” la resistencia civil y el bloqueo de la avenida Reforma, convocados por Andrés Manuel López Obrador, exjefe de Gobierno capitalino, con quien años atrás había articulado el rescate del Centro Histórico del Distrito Federal.
La promesa de Calderón a Slim nunca se cumplió. Originalmente se pronosticó que en el segundo semestre de 2007 Telmex entraría al mercado de la televisión restringida, una vez que se garantizaran las condiciones de interoperabilidad, interconexión y portabilidad numérica, los tres ejes del Acuerdo de Convergencia.
Entre las empresas que se negaron a firmar ese acuerdo estuvieron Avantel, propiedad de Roberto Hernández, viejo rival de Slim, y principal accionista de Banamex. Hernández fue el jefe de Gil Díaz y desplazó a Slim como uno de los más importantes accionistas de Televisa a través de diversos fideicomisos.
En 2008, las diferencias entre el gobierno de Calderón y Slim fueron apenas sutiles. El título de concesión de Telmex se mantuvo intacto. A cambio, las autoridades regulatorias le aprobaron a Televisa la conformación de un holding de empresas de televisión por cable (Cablevisión, Cablemás y TVI) y le refrendaron la concesión para explotar el Canal 46.
En mayo del mismo año, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes le ordenó a Telmex que, en un plazo de 10 días, le otorgara la interconexión a Grupo de Telecomunicaciones Mexicanas (GTM), filial de Telefónica. Gil Díaz reapareció públicamente para acusar a Telmex de “depredador” y “monopólico”. Y Telmex argumentó que GTM era propiedad en 97% de Telefónica, con lo cual violaba la prohibición de la Ley Federal de Telecomunicaciones para que una empresa extranjera tuviera más de 49% en telefonía fija.
El 30 de septiembre de 2008, en pleno crack financiero internacional, Slim afirmó que la crisis de Estados Unidos sería peor que la Gran Depresión de 1929 y cuestionó que el Banco de México decidiera aumentar las tasas de interés de corto plazo.
En febrero de 2009, mientras el gobierno de Felipe Calderón insistía en minimizar los efectos del crack de los bancos de inversión, Slim insistió en que México enfrentaría la peor crisis económica de su historia. Los voceros del gobierno federal señalaron al presidente del Grupo Carso de “catastrofista” y Calderón le soltó un reproche, sin mencionarlo, dijo que en lugar de hacer pronósticos graves, lo importante era invertir.
Semanas después, Calderón y Slim aparecieron juntos. El tono de las recriminaciones disminuyó, pero por poco tiempo: una fuerte disputa se desató por el proyecto fiscal de 2010, en especial por el plan impositivo para frenar la consolidación fiscal y por el impuesto de 3% a las telecomunicaciones.
En su conferencia de prensa del miércoles 20 de enero, Slim calificó como “irracional” ese impuesto de 3% y argumentó:
“La única forma en la que yo podría entender ese impuesto es que se hayan caído tanto los ingresos el año pasado por la caída de la actividad económica que hubiera una emergencia de ingresos, pero yo creo que de no haberla ese impuesto tendrá que ir para atrás.”
Los efectos de la crisis en el mercado de la telefonía móvil, sector que durante los años anteriores creció a un ritmo de 20% anual, fueron los más graves de las últimas dos décadas.
Al tercer trimestre de 2009, las telecomunicaciones móviles crecieron sólo 7.5%. De los 81.4 millones de celulares que existen en México, 71.7% son suscriptores de Telcel, 20.2% de Telefónica, 4.4% de Iusacell-Unefon y 3.6% de Nextel.
Un análisis de la consultoría CIU advierte que Telcel terminó 2009 con un crecimiento de 7.3%, mientras que Telefónica incrementó 17.1% sus ingresos y Nextel creció 12.6%.
En contraste, en las otras 17 naciones de América Latina donde América Móvil tiene presencia a través de distintas filiales (Claro, Corcel y Conecel), el crecimiento promedio de los negocios de telecomunicaciones de Slim fue de 12.6%. Tan sólo en Brasil creció 18.5% y en Estados Unidos, con 13.2 millones de suscriptores, creció 26.3%.

miércoles, septiembre 23, 2009

Slim amplía sus intereses petroleros

Adquiere el 60e la perforadora Bronco Drilling MX

MÉXICO, D. F., 21 de septiembre (UNIVERSAL) El empresario Carlos Slim ampliará su participación en la perforación de pozos petroleros y gas en el yacimiento Chicontepec, una de las regiones productoras con mayor potencial en México. La firma mexicana Carso Infraestructura y Construcción (Cicsa), del grupo de empresas del tercer hombre más rico del mundo, adquirió 60el capital accionario de Bronco Drilling MX, subsidiaria de la estadounidense Bronco Drilling Company. La operación está valuada en 30 millones de dólares, según el reporte de Cicsa que presentó a los inversionistas a través de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).
Bronco Drilling Mx es una empresa que se dedicada a la operación, renta y mantenimiento de equipos de perforación y reparación de pozos en México y América Latina. En 2008, esta compañía perforadora obtuvo un contrato por 442.5 millones de pesos de Pemex Exploración y Producción (PEP) para el arrendamiento, sin opción a compra, de cinco equipos de perforación terrestre que incluye trabajos de mantenimiento para su operación. Los equipos son empleados para perforar pozos del activo Aceite Terciario del Golfo, conocido como Chicontepec y los trabajos vencen el 31 de diciembre de este año. La operación de compra-venta entre la firma del empresario mexicano y Bronco Drilling Mx impulsó al alza las acciones de Cicsa pues a las 11:09 hora local ganaban 4.94n la Bolsa Mexicana de Valores, para alcanzar un precio de 7.010 pesos al cierre de la jornada.
MEXICO CITY – Grupo Carso, which is owned by Mexican billionaire Carlos Slim, said Monday it acquired 60 percent of the Mexico subsidiary of U.S.-based Bronco Drilling Co. for $30 million.Carso said in a filing with Mexican securities regulators that it reached an agreement on Sept. 18 with Bronco Drilling Mexico, a firm involved in “the operation, leasing and maintenance of drilling rigs, and the repair of oil and gas wells in Mexico and Latin America.”“In addition, Grupo Carso will acquire from Banco Inbursa,” which also belongs to Slim, “an option to buy 5.44 million shares of (parent company) Bronco Drilling Co.,” the filing said.Carso owns construction company CICSA, manufacturing firms Condumex and Cigatam, and consumer products company Sanborns.Slim is the third-richest person in the world, according to Forbes magazine, with a fortune estimated at $35 billion.In addition to Carso, the businessman owns Telmex, America Movil, Ideal and Grupo Financiero Inbursa.Slim’s energy industry holdings until now consisted mainly of Swecomex, a company that builds oil facilities, but he was not involved in oil services, such as drilling.Congress approved controversial energy reforms in October 2008 intended to expand state-owned Petroleos Mexicanos’s exploration and production capabilities.President Felipe Calderon’s administration wants to give Pemex, as the state-owned oil giant is known, the ability to reinvest in its business and make it easier for private investors to work with the company in non-strategic areas to improve profitability.Pemex’s revenues totaled some $98.44 billion last year, but it posted a net loss of about $8.3 billion after paying taxes and royalties of some $57.2 billion. EFE

viernes, junio 26, 2009

Multa megamillonaria a Slim y Larrea

Dinero
Multa megamillonaria a Slim y Larrea
Televisa vs Carmen y Jenaro
Atracolandia electoral
Aunque la decisión la había tomado desde el día 9 de este mes, pero la guardó bajo llave, entre otras razones para evitar maniobras especulativas en caso de que precipite una caída del precio de las acciones, ayer en la tarde la Comisión Federal de Competencia dio a conocer que resolvió en definitiva sancionar por la realización de prácticas monopólicas absolutas a las empresas ferroviarias Ferromex y Ferrosur, así como a las empresas tenedoras de sus acciones de manera directa e indirecta, entre ellas Grupo Carso, Grupo México y Sinca Inbursa. Es la multa más alta que permite la ley: 419.1 millones de pesos. La comisión determinó la cantidad que le corresponde pagar a cada compañía. Afecta a dos de los grupos financieros más poderosos: los de Carlos Slim y Germán Larrea. El procedimiento en su contra se inició en agosto de 2007 y, según la comisión, su investigación confirmó que los dos grupos intercambiaban información con el objeto de determinar los precios que cobran por sus servicios, en violación a la Ley Federal de Competencia. La noticia estremeció al sector privado, no por el antecedente inmediato de las tensiones que se han presentado entre Slim y Felipe Calderón, a raíz de que éste predijo la catástrofe económica y financiera que estamos viviendo –se quedó corto, inclusive–, sino porque es un antecedente aplicable a otros monopolios, ¿o no serán tocados los que comparten intereses vitales con el panismo, como el de Televisa TvAzteca –si Eduardo Pérez Motta teme pisar sus terrenos? Además, recientemente se ha especulado acerca de una fusión de más cuatachos, los de Aeroméxico y Mexicana de Aviación. En el caso de los ferrocarriles de carga ya no existen más recursos de apelación que pudieran emplear Slim y Larrea en la esfera de la Comisión Federal de Competencia, pero sí pueden irse al amparo ante los tribunales.
Comedia, tras la tragedia
Por ahí alguien dijo –y no le faltó razón– que a la clase política mexicana le falta eso precisamente, clase. Con frecuencia se nos muestra muy corriente. El encuentro verbal del gobernador de Sonora, Eduardo Bours, con funcionarios del gobierno federal –dicen que le faltó al respeto al Presidente–, en realidad es una falta de respeto y consideración para los niños quemados en la guardería y sus familiares. Vamos a suponer –sin aceptarlo totalmente– que el desencuentro fuera real y no una premeditada actuación para desviar nuestra atención, como se sospecha: el episodio es de pésimo gusto, falto de clase. Y no nos dan atole con el dedo: se percibe la maquinación para poner a salvo a los picudos. Ya se ampararon, les dieron el tiempo que necesitaban.
e@Vox Populi
Asunto: cobro asiático
Tengo una tarjeta con HSBC y debido a la situación actual no he podido pagar ni los mínimos. Sin embargo, el banco se cobró a lo chino directamente de mi cuenta de nómina que la empresa para la cual trabajo contrató con este banco, bajo el concepto cargo adeudo TDC HSBC. Debo mencionar que me está cobrando $8.52 más IVA cada vez que reviso mi saldo. ¿Es legal el cobro? ¿Debo acudir a la Condusef?
Leopoldo Rojas/Distrito Federal
R: Si lees la letra chiquita del contrato que firmaste al recibir la tarjeta encontrarás una cláusula por la que autorizaste al banco a cobrarse a lo chino. Ir a la Condusef es perder el tiempo, lo que hará Luis Pazos será remitirle tu caso al ombudsman. Mejor plantéale tu caso directamente.
Asunto: Televisa vs Carmen y Jenaro
Yo pongo en la balanza el siguiente hecho en relación con el desplegado que apareció en La Jornada, en el cual Telerisa despotrica contra la señora Carmen Aristegui:
Por un lado, Carmen es una de las poquísimas periodistas con ética y formadoras de verdadera crítica y opinión (las demás excepciones escriben para La Jornada y algunos otros medios comprometidos con la verdad).
Por otro, está la fábrica de las estrellas, o Telerisa, un negocio que basa su éxito en la ignorancia de la población. Un corporativo que tiene bien amaestrados a sus locutores que no dicen la verdad. Un consorcio que, imagínense, se asocia con la mafia de los líderes de los maestros para hacer programas con contenido educativo. Una compañía que apoya a un represor (acuérdese de Atenco), que promueve a un encubridor de transas como ha encubierto a Montiel.. y mejor ahí la dejo porque se podrían sentir ofendidos, pero es un largísimo etcétera. En fin, una compañía de muy alto sentido ético y moral (según ellos). ¿A quién creerle?
Javier Espinosa Delgado/Distrito Federal
R: Estimado Javier: ando de viaje en otro país, pero alguien me hizo el favor de escanear y enviarme por correo electrónico la publicación de Televisa, que menciona, junto a mi queridísima Carmen, al periodista Jenaro Villamil, de la revista Proceso. ¡Todo el poder de Televisa volcado para aplastar a dos valerosos colegas! No recuerdo semejante muestra de soberbia y prepotencia en la historia de los medios de comunicación. La mayor genialidad fue citar unas palabras de López Obrador para desacreditar a Carmen y Jenaro, cuando la televisora lo tiene vetado por órdenes de FCHamoy. Televisa salió a defender lo que considera sus derechos, la pregunta es si tiene defensa todo el daño que le ha hecho a México.
Asunto: atracolandia electoral
Ayer la señora que me ayuda en la limpieza de mi casa me solicitó una copia de mi credencial de elector, porque si les junta a los del PAN 15 credenciales, le dan material para que construya su casa (láminas y cemento). No entiendo para qué les sirven o cómo le van a hacer para que no salgan duplicados los folios. Yo sí voy a votar.
Martha León/Distrito Federal
R: Es un delito electoral que debería ser perseguido por la fiscalía que se encarga de esa materia. ¿Cómo las van a usar? Igual que en la elección de 2006.
galvanochoa@yahoo.com • Foro: http://elforomexico.com/

martes, marzo 10, 2009

Téllez y la BMV


A Puerta Cerrada / Marcela Gómez Zalce
• Calderón y su banda…
• Los chuchos de Greg
El delito, mi estimado, se halla siempre presente en la intención. Original sin duda la visita del presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, quien desde el Congreso se aventó a señalar que el mundo espera más de México (¿?), y que su gobierno cree en la justicia de este (des)gobierno —que, va de más decir, trata al Estado mexicano como un juguete de estimulación temprana y que, con el grotesco caso del montaje mediático, cortesía de Genaro productions, sobre el rescate de personas secuestradas por la banda Los Zodiaco, en cuya investigación se acusa la participación de la ciudadana francesa Florence Cassez—, que últimamente no siente lo duro, sino lo internacionalmente tupido.Sobre todo porque Felipe & his dumb squad no están a la altura de las delicadas circunstancias, que se siguen complicando con el correr de los días y la toma (not necessarily of the booze) de recientes decisiones han causado molestia, estupor y sorpresa cuando de aplicar el Estado de Derecho se trata. El affaire Cassez ha sido el epicentro de sugerentes presiones en la única agenda bilateral entre Francia y México (porque eso de las inversiones sounds a little bizarre) y muy pronto se develará de qué cuero salen más correas… pero…Justo hablando de reatas, my friend, no cabe duda que este calderón sigue siendo rehén de intereses, complicidades y facturas que le impide a los jinetes de la tormenta en la emocionante adversidad medir las consecuencias del ejemplo de la impunidad encabezada por su jefe Felipe, que en lugar de ser (porque de parecer, ni hablar) un verdadero jefe, pero de Estado, más bien se comporta como jefe, pero de la banda… presidencial. Jefe de sus cuates, donde la ley no sólo se ignora sino además el castigo es irrelevante, intrascendente e inexistente.El reciente caso del ardiente balconeo a Luis Téllez debería ser de ocupación y preocupación fundamental para instaurar el ejemplo de la cacareada tonadita de la ley, y el Estado de Derecho en un año en donde se suma a la calentura electoral de la guerra sucia… la tolerancia al espionaje telefónico y quien esté libre de culpas que aviente la primera grabación.En medio de la simpática guerra por el pastel de telecomunicaciones entre Telmex —cuyo dueño Carlos Slim anunció en otro de sus excelentes timings que, FYI (for your info… u shitheads), Grupo Carso invertirá este año 37 mil 180 millones de pesos, que contribuyó mediante impuestos (¿me estás oyendo, Roberto?) y aportaciones para seguridad social con 125 mil 93 millones correspondientes al ejercicio 2008, que los empleos directos del Grupo suman 209 mil 483 y que se beneficia a cerca de 400 mil familias mexicanas con sus programas de Salud y Educación— y Televisa, Felipe no sólo le dio su ración de flit a Téllez , quien además desparpajadamente se vacunó para futuras y divertidas grabaciones, sino que ahora el célebre asesor presidencial whatever está moviendo las aguas financieras (¿y las del chantaje aéreo?) para ocupar la presidencia de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).Sí, mi estimadísimo, como lo lee.Luis quiere su premio de complicidad, perdón, consolación y al diablo con investigaciones sobre espionajes ilegales. Al diablo sobre delitos de grabaciones conocidas, entregadas, solapadas y avaladas en Los Pinos y Gobernación. El sello de la casa es la impunidad.La misma que transita desparpajada y arropada por el Gymboree de este (des)gobierno que, de apoyar esta intrépida salida para Téllez, abre un frente más (¡¿ooootro?!) pero en arenas… movedizas.
Porque sencillamente los ánimos en el horno bursátil financiero, my friend, no están para… ositos. Aunque, nuevamente… veremos de qué cuero, no, no… mejor aún, de qué conversaciones salen más cintas.

Por la Mirilla

El atractivo caso de Boris Del Valle, ex asesor del edil de Cancún, Greg Sánchez, está por alcanzar el clímax jurídico-político-policial, cuyo estercolero salpicará a esos chuchos amarillos que hoy arropan al polémico alcalde, cuyo cuñado (o sea, El Boris, hoy arraigado por sus travesuras) no tarda en soltar la sopa... de letras del abecedario de la organizada delincuencia y que promete sorpre$a$ aderezadas de plata… y plomo.