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jueves, febrero 23, 2012

Por segundo año, violencia en México alcanza categoría de ‘guerra’: Barómetro 2011

Juárez. Destruyen armas extranjeras incautadas a narcos.

BERLÍN (apro).- Por segundo año consecutivo, la escalada de violencia derivada de la batalla emprendida por el presidente Felipe Calderón contra el narcotráfico colocó a México en una virtual categoría de “guerra”.

De acuerdo con el Barómetro de Conflictos 2011, elaborado por el reconocido Instituto de Investigación de Conflictos Internacionales de la Universidad de Heidelberg, Alemania, México es el único país del continente americano que mantiene una guerra interna, cuya intensidad alcanza el nivel 5, el más elevado del Barómetro, y que se equipara a conflictos como los que se vivieron el año pasado en Nigeria, Somalia, Sudán, Myanmar, Pakistán, Afganistán, Egipto, Irak, Libia, Siria, Turquía o Yemen.

De hecho, no sólo México, sino el mundo entero enfrentó, el año pasado, un grado de violencia como no se veía desde 1945. En 2010, se desataron seis guerras y en 2011 el número creció a 20.

“Con un total de 20, el número de guerras alcanzó los niveles más altos de todos los tiempos desde el inicio del periodo de observación, que es desde 1945”, señala el documento.

Así, de los 388 conflictos observados por los investigadores alemanes durante 2011 –18 más respecto al año anterior—, 20 tuvieron categoría de guerra y 18 se ubicaron al “límite de la guerra”. Esto arroja la desoladora cifra de 38 conflictos mundiales altamente violentos, algunos de ellos ubicados en el contexto de la denominada “Primavera árabe”.

El Barómetro de Conflictos de la Universidad de Heidelberg se publica de forma anual desde 1992 y ha alcanzado un importante prestigio a nivel mundial en el ámbito académico.

Para el caso mexicano, el Barómetro 2011 registra seis conflictos, dos de los cuales se catalogan como conflictos violentos de alta intensidad. El primero, la guerra emprendida por el gobierno de Felipe Calderón contra los cárteles de la droga, se mantiene –respecto al 2010– en nivel 5 con carácter de guerra; en tanto que el segundo, la violencia generada entre sí por los cárteles y con grupos paramilitares, alcanza el nivel 4 de intensidad, es decir, se trata de un conflicto “al borde de la guerra”.

“México enfrenta dos conflictos distintos. Por un lado, la guerra iniciada por el gobierno contra los cárteles de la droga y por otro, la guerra entre los cárteles y grupos paramilitares. Ambos conflictos se han exacerbado con el uso de armas automáticas adquiridas en Estados Unidos. Esa situación ha afectado a Estados Unidos de tal forma que el Departamento de Estado de ese país declaró a los cárteles de la droga mexicanos como la mayor amenaza para su seguridad nacional”, explica el documento de 116 páginas.

En el recuento de hechos, los investigadores destacan, por un lado, el incremento sustancial de personal militar y de la Policía Federal desplegado en al menos 15 de las 32 entidades del país y, por otro lado, la división de los propios cárteles y la “aparición de más de 150 grupos paramilitares”, entre los que destacan los “Matazetas”. La violencia generada por todos estos actores, dan como resultado que en el 2011 haya habido, cuando menos, 12 mil nuevos muertos.

Los otros cuatro conflictos con los que aparece México en el Barómetro 2011 son los que aún sostiene el gobierno mexicano con la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), con el Ejército Popular Revolucionario (EPR) y con la oposición.

En el caso de la APPO, el estudio sostiene que el nivel de violencia se mantiene en un rango de 3, que significa crisis violenta de mediana intensidad, pese a la llegada al poder de Gabino Cué, quien contó con el respaldo de la agrupación.

En cuanto al conflicto entre el gobierno y el EZLN si bien su nivel de intensidad se redujo a 2, esto es, crisis no violenta de baja intensidad, los investigadores alemanes destacan las acusaciones que hacen los zapatistas contra los gobiernos federal y estatal de apoyar y financiar a fuerzas paramilitares en actos criminales contra grupos indígenas.

Finalmente, respecto a los conflictos latentes entre el gobierno y el EPR y la oposición, el Barómetro no los describe ni analiza, sólo los enuncia.

lunes, febrero 20, 2012

La de Calderón, una guerra sin sentido, un gran teatro político

Una guerra sin sentido

Procurador del Distrito Federal y subprocurador general de la República en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, el jurista René González de la Vega sostiene en este análisis que la guerra declarada por el gobierno de Felipe Calderón contra el narcotráfico es una costosa estrategia de manipulación hacia los mexicanos, “una mera escenificación del gran teatro político que se justificó en un momento de debilidad gubernamental”. González de la Vega es egresado de la UNAM y doctor en derecho, miembro de número de la Academia Mexicana de Ciencias Penales y autor de 20 obras en la materia. Catedrático del Instituto Nacional de Ciencias Penales desde su fundación en 1976 –centro de estudios y de investigación que en 2011 le concedió un doctorado honoris causa–, fue sin embargo excluido de su planta docente poco después de manifestar que Calderón podría ser enjuiciado por delitos contra la humanidad, en una entrevista publicada en la edición 1804 de Proceso.
Elementos de la Marina en Veracruz.


Recuerdo que en mis años de adolescencia acudí algunas veces a observar con cierta fascinación las filmaciones de westerns que se hacían por la zona de Chupaderos, cerca de la ciudad de Durango, tierra de mis mayores. Para mí –como para muchos otros– resultaba una verdad sabida que en las persecuciones entre vaqueros –los que vivían dentro de la ley– y cuatreros, siempre el caballo del bueno –sin fallar una sola vez– alcanzaba a galope tendido al caballo del malo, lo que permitía a aquél someterlo y entregarlo a la justicia. Mi padre me decía que era contraintuitivo o contra sentido pensar que había una relación directa entre la velocidad del caballo y la calidad moral del jinete. Con los años entendí que tenía toda la razón; nada tiene que ver una cosa con la otra.

Ya pasados los años acudí a la representación de una obra del teatro clásico en la que se valían de los artefactos o artilugios que utilizaron los antiguos griegos para montar sus obras escénicas, con el propósito de darle más realismo al montaje moderno. Durante el desarrollo de la pieza una grúa de madera, ubicada fuera del proscenio, levantaba a un actor que personificaba a un dios y elevándolo por las alturas, giraba y lo depositaba en el centro del escenario, como si viniera de arriba, seguramente del Olimpo. A ese efecto se le conoció más tarde como deus ex machina y significa, hoy en día, una incongruencia o falta de coherencia en la trama de la narración; estamos hablando de esos efectos tan manidos por autores y coreógrafos para introducir un factor inexplicable al hilo conductor y que logra fracturar la lógica interna de la secuencia; el abuso o la torpeza en el uso del recurso, dada su calidad externa, puede romper con una buena trama y el público muestra su descontento o desconcierto.

¿Cuántas veces nos pasó en las que disfrutando de un western veíamos azorados que unos pocos vaqueros luchaban a brazo partido –escudándose con un carromato volteado– contra una partida de indios que los asediaban con gritos y disparos, cabalgando frenéticos en derredor de ese grupo heroico que se defendía como podía y se sabía condenado a muerte? De pronto, de la nada, sin aviso previo, se escuchaba el clarín de la caballería –tal vez el séptimo de Custer– que se aproximaba exuberante por la pradera, para apoyar a sus compañeros. Seguramente, metidos de lleno en esa narración, celebrábamos la salvación espontánea e inesperada de los vaqueros de aquel ataque de los indios, pero siempre quedaba la pregunta: ¿Cómo fue?

Ambos circunstantes, el “caballo del bueno” y la cuestión del deus ex machina, rondan estos días mis pensamientos cuando leo y vuelvo a leer las noticias sobre la violencia en México. Hay quienes piensan y aseguran que el caballo de Calderón –dadas las virtudes morales de su jinete– es más rápido que el de los narcotraficantes; ese es un pensamiento contraintuitivo o carente de sentido. Hay quienes vemos en esa guerra desatada por el gobierno federal contra la delincuencia organizada –que ya cuenta bajas en todos los bandos posibles y por decenas de miles– una mera escenificación del gran teatro político que se justificó en un momento de debilidad gubernamental (2006) y se estimó necesaria para incrementar la legitimación –o sea, la gobernabilidad– del poder político. Al inicio (2006) se pensó en el viejo recurso del deus ex machina y se calculó que con un aumento de fuerza y de aparatos de guerra en la confrontación bastaría para vencer y salir airosos del problema. El “dios surgido de la máquina” bélica no funcionó como se esperaba. Ahora (2012) vivimos en el centro de una avalancha incontenible de violencia y ¡ay!, se perdió la gobernabilidad y con ello la ansiada legitimidad. Haber confiado en el recurso clásico del “dios surgido de la máquina” es un pensamiento contraintuitivo. En el centro de esta guerra, ya acosados por todos los frentes, no escuchamos ese clarín de guerra salvador ni aparece la caballería en nuestro auxilio. El Plan Mérida se concibió (2008) muy probablemente como ese factor externo que nos redimiría y lamentablemente no llegó (2012) ni llegará, al menos como se esperaba. Ese pensamiento también es contraintuitivo o sin sentido alguno.

Muchos, ante las noticias de la guerra contra el narcotráfico y todas sus demás vertientes delictivas, y ante la propaganda gubernamental manipulada para hacernos creer que en verdad hay relación directa entre eficacia del mundo causal y sentido moral de las personas, y que hay –además– un dios que emergerá de la máquina de guerra, nos mostramos auténticamente escépticos. Nos sentimos muchos –eso sí– manipulados, y vemos el terror, mientras tanto, en los rostros mexicanos. ¿Algún día terminará esta guerra? ¿Quién la gana y quién la pierde? ¿Hay alguna estrategia de guerra, o sólo nos movemos reactivamente? ¿La guerra era inminente o fue creada? Hay muchas más preguntas en el ambiente.

Se antoja necesario un análisis, aun breve y nunca completo, de todo esto que nos pasa para así, tal vez, estar en condiciones de comprender y asumir respuestas, no sólo acciones. La primera cuestión que nos asalta en nuestras cavilaciones, por razón de terror y de un mínimo de compasión humana, es la cuestión de los muertos como causa directa de esa guerra de las Fuerzas Armadas contra la delincuencia organizada. Esa manipulación propagandística indica que los caídos –mayoritariamente– eran delincuentes, por tanto se lo merecían; o bien, puede asumirse que “algo” malo tendrían o hacían y, por tanto, los asesinaron –hay “merecimientos” para ello, se insiste–. Los “daños colaterales”, como se denominan a los probables inocentes muertos en las refriegas o sin ellas, y sólo por estar en el lugar y momento equivocados, o por tener una fachada sospechosa, no “pintan” mucho en las cuentas finales y se responde que sí se han violado derechos humanos, pero en poca cantidad, como si lo cuantitativo fuera factor a considerar en estas cuestiones de los derechos.

Hay otro aspecto a estimar advertido en las grandes fosas de cadáveres encontradas en diversos predios de estados norteños: no se conoce quién o quiénes asesinaron a esas personas por cientos y después ocultaron –o trataron de hacerlo– sus cuerpos, amontonados, como veíamos en documentales sobre los campos de concentración nazis. Ahí es notable un dato que se ha dado a conocer: se trata mayoritariamente de migrantes nacionales o extranjeros, que se proponían cruzar la frontera norte. En los primeros casos de muertos en la guerra, desde luego que se sabe de crímenes atroces y de lesa humanidad que deben perseguirse y no quedar en la impunidad; en los segundos casos de las fosas, cuya excavación requiere de trabajos y maquinaria mayores, puede pensarse válidamente en actos de genocidio, dada la calidad y perfiles de las víctimas, siempre homogéneos, lo que significa sistematización, aunque se niegue.

En esta última cuestión existen –cuando menos– evidencias de omisión por parte de las autoridades en los esfuerzos de identificación de los cadáveres, investigación de los posibles delitos cometidos y sometimiento a la justicia de los probables responsables. Dicha inacción implica la integración de figuras típicas contempladas en instrumentos internacionales de los que México es parte y que permiten encausar a quienes resulten responsables de la omisión del poder, así se amenace desde el poder a quienes creen que es posible ese juicio internacional, o es –para muchos otros, incluido yo– un mero testimonio, o como se dice internacionalmente, un statement, que se necesita ahora mismo.

La propaganda que tiende a generar una “conciencia de lo real” con criterio de verdad –que pretende ser absoluta– procura distribuir culpas desde un sólo mirador y estimar que si la violencia proviene del Estado se halla justificada, en tanto la otra, de quien provenga, es inmoral. Eso podría ser verdad bajo parámetros legales y constitucionales, pero en esto se hallan ausentes, pues el Ejército no cuenta con facultades para emprender funciones de policía y, además, el principio universalmente aceptado y conocido como Posse comitatus impide el uso de las Fuerzas Armadas en el propio territorio y contra la población autóctona, y el Ejército hace lo que sabe hacer (detener, enfrentar, hacer la guerra), pero el proceso constitucional que ordena investigar los delitos, perseguirlos, enjuiciar a los delincuentes y sancionarlos, ni siquiera integra su acción ni su estrategia.

El argumento oficial esconde, además, algo que provoca azoro, pues se dice soslayadamente: si no intervinieran las Fuerzas Armadas en el conflicto, las personas iban –de cualquier manera– a morir a manos de los delincuentes; por tanto, es lo mismo matar que dejar morir. Este planteamiento no soporta el mínimo análisis moral. Simplemente se está optando por la peor de las respuestas y no por lo preferible desde una necesaria razón práctica que ahora parece tan extraviada.

Según los indicadores que se asumen para detectar falacias lógicas, en el caso mexicano podemos utilizarlos y asumir que en la lucha contra la criminalidad tratan de indicarnos como premisa 1: “si hay más fuerza habrá más muertos”; en la segunda premisa se afirma: “si hay más muertos entonces habrá menos fuerza”; por ende, se concluye con falacia: “si hay más fuerza entonces habrá menos fuerza”, eventualmente. Esto es, sigamos con la guerra, pues es moralmente correcto matar, para evitar más muertes. Eso no se sustenta ni siquiera desde un punto de mira utilitarista, que buscaría la mayor felicidad al mayor número de personas, o en sentido contrario, el menor daño al mayor número de personas, pues en cuestiones bélicas esta última presentación de la ecuación de Bentham resulta aún más evidente.

Se ha recurrido, también, al llamado sofisma populista en otras ocasiones, pues se atribuye la opinión propia de quien gobierna –síndrome de hybris de Owen– a la opinión mayoritaria de la población, y entonces todo lo afirmado debe ser cierto. Eso tendría que probarse, no sólo afirmarse.

Hemos hablado del consecuencialismo y bajo esa perspectiva se nos engaña al partir de un mero “Si A, entonces B”, pero adicionan inválidamente: “B, entonces A”. Así, llegan a la afirmación de la consecuencia, estructurando algo como: “las personas honradas no se ven involucradas en hechos de violencia” (Si A, entonces B). Sin embargo, agregan el “B, entonces A”: “si una persona se involucra en el hecho violento, no es una persona honrada”. De ahí que siempre los caídos en los hechos de violencia “abatidos por las Fuerzas Armadas” –según se dice en los propios comunicados oficiales–, sean presuntos delincuentes y merecían caer ante las armas del Estado, pues implican en sí y por sí la razón moral. Es ese caballo del malo que siempre es más lento que el del bueno. Deus ex machina.

Hemos escuchado hasta la saciedad que: 1. Alguien debía encarar a esta delincuencia, pues en años anteriores nada se hacía; y 2. La actividad antisocial y violenta es una herencia del pasado inmediato. Se encuentra en ambas afirmaciones una forzada correlación de causa y efecto, pues se piensa falazmente que si ocurre A (situación anterior) y correlacionadamente después ocurre B (violencia actual), entonces A ha causado a B. Se conoce como cum hoc, ergo propter hoc y se distingue por ser una conclusión prematura y sin bases ni evidencia; al admitirse diversas posibilidades de respuesta, amén de la presumida en la propaganda gubernamental, se toma esta presentación en tanto una falacia lógica, pues podría admitirse, por ejemplo, que B sea la causa de A, esto es, que la escalada de violencia del último lustro no es resultado de los puntos 1 y 2 anteriores, sino su causa, pues sería claro que una estrategia diferente y más eficaz para contener la violencia de años previos explicaría por qué la violencia actual no se justifica; esto es, lo que ahora se vive sería la causa para explicar la estrategia de años previos.

Simultáneamente podría ser que exista un tercer factor desconocido o no tomado en cuenta y que sea realmente la causa de la relación entre A y B. Así, podría decirse: “la escalada de violencia del último lustro responde a una decisión política para ganar legitimidad”, por lo que esa correlación entre la violencia y los supuestos 1 y 2 anotados no se establece directamente y sólo se trata de una apreciación subjetiva.

Podría ser que la trama de esta guerra contra el narcotráfico sea tan compleja, montada en una especial circunstancia temporal y espacial, y que hubiere pasado de una fase de desarrollo a otra muy novedosa, que entonces la relación entre A y B sería mera coincidencia. En cuarto lugar, puede pensarse que B sea la causa de A y, al mismo tiempo, A sea la de B, esto es, que se esté en presencia de una relación sinalagmática o sinérgica que permite catalizar los efectos. En todo caso debe probarse primero el punto 1 que asevera que en fases anteriores del narcotráfico nada se hizo en décadas anteriores para combatirlo y parece, en demostración de lo contrario, que hay evidencia de respuestas concretas del Estado en ese sentido; y después el punto 2 que infiere herencias de violencia que debían atenderse; no obstante, los indicadores más duros de la estadística muestran que los índices delictivos, al concluir la primera mitad de la primera década del siglo, mantenían una tendencia a la baja.

Hoy se habla de un supuesto “efecto cucaracha”, como signo de éxito en la lucha contra la criminalidad; tan se han logrado las metas de esa lucha –se dice– que los delincuentes cambiaron de lugar huyendo como cucarachas. Eso es otra falacia, pues los expertos no ignoran que en materia de criminología el delito no es erradicable por decisión unilateral, ni por decreto, como sucede con algunas enfermedades. Pensar en que el delito se cancela es una ingenuidad mayor; se le controla, pero no se le desaparece.

En cuestiones de criminalidad, dadas las circunstancias de control, el delito no se desvanece, sólo se transforma o se mueve, y esto, sin los cálculos adecuados, puede resultar peor que la situación anterior. ¿Es posible evitar el robo de vehículos a un 100% en una zona determinada? La respuesta podría ser afirmativa mediante los operativos pertinentes, pero debe siempre preverse que la delincuencia no desaparecerá y tan sólo cambiará, por ejemplo, dejando de robar automóviles, para ingresar al robo de casas-habitación. La cuestión entonces es: ¿qué es preferible en el control?

Para la empresa criminal es conveniente un clima distorsionado, convulso, sin cohesión social y, además, violento. Es claro que un clima social así no le conviene a ningún estado de derecho que actúe de manera racional. Cuando se expresa desde las tribunas gubernamentales que la opción es maniquea: “dejamos a la delincuencia actuar y volteamos para otro lado o la enfrentamos con toda nuestra fuerza”, se colocan las cosas en una situación de muy difícil solución. Implica un todo o nada; la afamada “suma cero” de la teoría de juegos de Nash, que dicta que “uno gana todo y el otro pierde todo”, como si se tratara de una partida de ajedrez o de un juego de futbol. En la vida real donde se presentan conflictos no se responde de esa manera, pues no sólo los riesgos crecen en vez de disminuir, sino que se prolonga un altercado, sin una noción clara de triunfo o derrota.

Debe reflexionarse en torno a las respuestas dadas para combatir a la delincuencia, basadas casi exclusivamente en la presencia y actuación de las Fuerzas Armadas. Con todo el respeto que merecen éstas, es necesario decir que cuando se les utiliza para actuar en el orden de la seguridad pública, es decir, como policías, su trabajo resulta incompleto, pues las organizaciones castrenses “sirven para lo que sirven”, esto es, la fase de detención, confrontación y estrategia militar con todo lo que implica. No obstante, las secuelas jurídicas exigibles que imponen la debida persecución, enjuiciamiento y sanción conforme a la ley de los delincuentes quedan fuera del proceso, y de ahí esa sensación social de inusitada violencia acompañada por una evidente impunidad, según ya habíamos argumentado.

No es descabellado, sino necesario, repensar la estrategia militar. Por supuesto que llegados a este punto de confrontación y pérdida de control social en diversas zonas del país, ese cambio estratégico habrá de ser paulatino y no súbito. La cuestión sobre si era necesaria la intervención del Ejército y la Armada en funciones policiales debió ser tomada en consideración en su momento (2006) y no en éste (2012) en el que se ha llegado, en algunos lugares, a puntos de no retorno, al menos por ahora.

Entre las acciones a asumir de manera inmediata, pues la concurrencia de ciertos circunstantes conspiró para el fortalecimiento de la criminalidad y el avance de la violencia, se hallan, por ejemplo, la revisión a la política fronteriza, tanto en el norte como en el sur, pues la migración –a partir del 9/11– se colocó como tema atractivo para la empresa criminal, dados los altos costos que implicaron las medidas de alta seguridad tomadas por los gobiernos involucrados. Asimismo, la proliferación de casas de apuestas en las principales ciudades –y el caso Monterrey es paradigmático– ha dado pie para que las organizaciones criminales se apoderen de esta actividad con toda su secuela de extorsiones, delitos asociados al vicio, violencia y lucha entre bandas delictivas con consecuencias nefastas, como el incendio intencional del casino Royale, en esa ciudad norteña.

La “monserga” del argumento en favor de los derechos humanos es otro de los clichés de venta del producto gubernamental, pues siempre se argumenta: los delincuentes violentan los derechos de sus víctimas; pues sí, es verdad, en eso consiste un delito, en la vulneración de derechos de manera criminal y, además, no porque alguien violente la regla de convivencia, emerge una autorización para que el Estado violente los derechos. Con esto nos situamos como país en la ilógica presencia de la ecuación: dos errores producen un acierto.

Que no nos confundan: la no intervención de las Fuerzas Armadas y la utilización de otras medidas menos radicales en estos menesteres no implica pactar nada ni sucumbir ante los criminales ni asumir una actitud resignada e impotente. Es, simplemente, buscar que la razón impere por encima de la fuerza. El Estado está obligado a actuar racionalmente y no impulsado por emociones o por motivaciones beligerantes injustificadas; eso parecería más bien un gobierno de los Neanderthal.

Es la hora llegada de reflexionar sobre las diversas experiencias mexicanas –no colombianas, no norteamericanas, no sicilianas– en materia de delincuencia organizada y asumir una posición más parecida a la de Ulises, que se valió de inteligencia, astucia e imaginación, que a la de Hércules. El gobierno de Hércules no puede prosperar, pues sólo es un mito.

miércoles, diciembre 14, 2011

TREINTA AÑOS de lo mismo

MORENAJE Guanajuato Por: Tony Cabrera.

Existen dos acontecimientos en la vida contemporánea de nuestro país que por su trascendencia calan hondo en el bienestar y la tranquilidad de la población. Uno es la estrategia de liberalización y desregulación sin ambages de la economía nacional y que se materializa en la firma del TLC, y otro es la estrategia de combate a la delincuencia organizada principalmente a los carteles de la droga. Por una parte la estrategia neoliberal realizada abruptamente genero una serie de fenómenos que desembocaron en la crisis del infausto año de 1994 y que desencadeno ominosas consecuencias socioeconómicas para la mayoría de la población que hasta la fecha se resienten. Por la otra, la estrategia contra la delincuencia organizada produce consecuencias que lastiman la armonía y tranquilidad de la población y que además también tiene efectos socioeconómicos importantes.

Además de que estos dos acontecimientos generan consecuencias similares no es lo único donde media parentesco. Carlos Salinas fue el presidente que enarbolo esta decidida estrategia liberalizadora de la economía nacional. Felipe Calderón es quien se ostenta como el general supremo en su guerra estratégica contra la delincuencia organizada. Ambos presidentes constitucionales de México pero de ninguna manera legítimos representantes de la voluntad popular. Legitimidad que se vieron obligados a buscar en otro lugar distinto del consenso de la población. Ambas estrategias están encaminadas a buscar ese objetivo, el primero en el reconocimiento del exterior el segundo por la fuerza y la violencia. En ambos casos les preceden ejercicios electorales marcados por el descontento social y por el fraude. Ambos también le asestan fuertes golpes al sindicalismo y a la clase obrera, en antaño por medio de la represión unipersonal al líder del sindicato de Pemex y con advertencia extensiva a las demás organizaciones sindicales. Al mismo tiempo, y bajo el manto de la política económica, la firma de pactos con la elite empresarial y sindical que en ultima instancia descansan sobre los hombros de la clase trabajadora. Calderón ejerce la violencia por medio del despido masivo de trabajadores y la disolución de un sindicato además de un ineficiente ajuste al gasto publico por medio de incrementos periódicos a los combustibles y que tienen efectos inflacionarios.

En las postrimerías de ambos sexenios también se caracterizan por el incremento de la violencia, con salinas, el levantamiento armado justo después de la firma de TLCAN y una ola de asesinatos incluido el del candidato a la sucesión presidencial desacreditan al estado mexicano en el exterior. Con calderón no hace falta describir el ominoso escenario de miles y miles de mexicanos muertos.

Leer mas AQUI.

miércoles, junio 29, 2011

Mexico's hidden war

Josh Rushing finds out how campesino communities caught in the narco-economy are resisting repression and dispossession.

http://youtu.be/2Rc72FZYlCM

The spectacular violence of Mexico's drug war grabs international attention. Some 45,000 people have been killed since 2006, when President Felipe Calderon deployed Mexican military and security forces in the so-called war against the cartels - often in gruesome and sadistic ways.
But behind the headlines, under cover of impunity, a low-intensity war is being waged. In the second episode of a two-part series, Josh Rushing and the Fault Lines team travel to the state of Guerrero to investigate claims that Mexican security forces are using the drug war as a pretext to repress indigenous and campesino communities.

In one of Mexico's poorest and top drug-producing states, where struggling farmers are surrounded by the narco-economy, we ask about the cost of taking the struggle against dispossession into your own hands.

miércoles, junio 22, 2011

Cárteles mexicanos se asocian con cuatro mafias internacionales

Investigaciones internacionales descubren nexos entre los cárteles mexicanos y las mafias italiana, japonesa, peruana e hindú para trasegar decenas de toneladas de drogas en América Latina, Europa y Asia. Esta fortaleza global les permite acceder a mercados que antes controlaban los colombianos, como España y Portugal, alertan autoridades europeas. En esta edición, Contralínea presenta el mapa de la internacionalización de las organizaciones criminales de México.

Nancy Flores / Cuarta parte y última

La “guerra” contra el narcotráfico –que ha costado la vida de más de 40 mil civiles– no menoscaba la actividad mercantil de las drogas ni en México ni el mundo. Los cárteles estrechan sus vínculos con poderosas mafias internacionales para hacerse de la droga, los precursores y los grandes mercados de estupefacientes.

Documentos de la Unión Europea y del Departamento de Estado de Estados Unidos revelan que los criminales mexicanos penetran cada vez más el viejo continente y desplazan a los grupos criminales colombianos. Al tiempo, en la Cámara de Diputados se afirma que la mexicana es una de las tres mafias más importantes del crimen organizado trasnacional.

Las alianzas de orden mercantil se dan en, al menos, 12 países de América Latina, Europa y Asia, revelan los informes consultados por Contralínea. Los vínculos que sobresalen son los que mantienen con las mafias italiana, japonesa, hindú y peruana. Con éstas, compran y venden por toneladas cuatro tipos de drogas y dos tipos de precursores.

Además, en Panamá, Paraguay, Venezuela, Uruguay y Argentina, las relaciones descubiertas son de orden logístico (países de tránsito); mientras que en España, Portugal y el Reino Unido, la presencia detectada es de venta.

A nivel mundial, el valor de mercado de la cocaína y la heroína –dos negocios en los que participan activamente los delincuentes mexicanos– asciende a 143 mil millones de dólares en conjunto (es decir, 1 billón 615 mil 900 millones de pesos anuales), calcula la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

En su Informe mundial sobre las drogas 2010, refiere que entre 155 millones y 250 millones de personas consumieron sustancias ilícitas en 2008, lo que representa entre 3.5 y 5.7 por ciento de la población mundial.

“Las drogas también son la economía; ¿por qué no las quieren legalizar? Pues porque alguien se queda sin dinero”, plantea el doctor en derecho Daniel Márquez, investigador en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México.


Problema global

Los cárteles mexicanos adquieren en Perú la cocaína que después trasiegan a Estados Unidos e Italia. Las mafias de ambos países les compran, además, decenas de toneladas de heroína, mariguana y metanfetaminas. En Japón también venden estimulantes de tipo anfetamínico, elaborados con la efedrina y la seudoefedrina que obtienen de la mafia hindú y que procesan en laboratorios clandestinos instalados a lo largo del país, descubre el International narcotics control strategy report 2011, del Departamento de Estado estadunidense.

Durante ese proceso de comercialización, otros países figuran dentro de su actuar logístico como vías de tránsito clave, donde incluso poseen estructuras operativas, revela el reporte. Tales son los casos de Paraguay, Argentina, Uruguay y Panamá. En el caso de Uruguay, el Departamento de Estado identifica que los cárteles mexicanos aprovechan su infraestructura para trasegar cocaína. Mientras que en el caso de Panamá, observa una presencia directa de narcotraficantes mexicanos sobre todo en la región de Darién.

El Consejo de la Unión Europea también ha detectado los nexos de la delincuencia mexicana. Respecto de Paraguay, indica que éste es un país clave en el tránsito especialmente de la cocaína que proviene de Bolivia, Perú y Colombia con destino a Brasil y otros mercados de Suramérica, así como a Europa, África, Oriente Medio y, en menor medida, Estados Unidos.

En su Regional report on South America, cuyo oficio se identifica con el folio 5411/1/11, señala que “las autoridades paraguayas reportaron una nueva tendencia en el tráfico de efedrina de Suramérica a México y a Estados Unidos, facilitada por la porosidad de sus extensas fronteras, la falta de control estatal en muchos puntos, la falta de presencia del Estado en una gran parte del territorio y por el alto nivel de corrupción en la policía y el sistema de justicia”.

Al crimen organizado se le debe entender como un problema global y no como un problema de México, Norteamérica o Centroamérica, dice David Ordaz, maestro en sistemas penales comparados, problemas sociales y prevención del delito por la Universidad de Barcelona e investigador del Instituto Nacional de Ciencias Penales.

“Cuando hablamos del crimen organizado lo regionalizamos y el problema es que no está regionalizado. No podemos atender o solucionar problemas globales buscando soluciones locales. Las soluciones locales no sirven cuando el problema es global y cuando inicia en una población que necesita del consumo de lo que sea, no hablo solamente de drogas: el crimen organizado es de armas, de tráfico de personas, de mujeres, de niños, de información, de material radiactivo, que no se da en América pero sí en Europa del Este. Ese tráfico que implica una serie de circunstancias que son parte de la globalización. Existe una demanda y alguien tiene que ofertar, sin entrar en términos de lo legal, que es muy discutible.”

La mafia italiana

A diferencia del baño de sangre que padece la sociedad mexicana, por la supuesta “guerra” contra el narcotráfico –que ya supera los 40 mil civiles asesinados–, los enlaces internacionales funcionan de manera discreta.

En esos esquemas de comercialización, las relaciones de los cárteles mexicanos con la mafia italiana son las que más han logrado documentar los carabineros y la representación de la Drug Enforcement Administration (DEA) en Roma.

Sus investigaciones bilaterales han descubierto que el cártel del Golfo mantiene vínculos con la ‘Ndrangheta, organización criminal que controla la región de Calabria y, en el ámbito internacional, trafica estupefacientes a Nueva York, Estados Unidos, y a Europa.

La operación binacional Reckoning fue el primer antecedente para las autoridades estadunidenses e italianas respecto de los enlaces del tráfico de drogas entre el país europeo y México. La pesquisa descubrió que los narcotraficantes mexicanos exportan cocaína, heroína, mentanfetaminas y mariguana en grandes cantidades a Italia.

La ‘Ndrangheta –considerada la mafia más importante de Italia tras desplazar a la Cosa Nostra– trafica la droga en Calabria, en el continente europeo y en Nueva York, indica el “Volume I: drug and chemical control” del International narcotics control strategy report 2011, publicado en marzo pasado.

De acuerdo con el informe del Departamento de Estado, las mafias colombiana y serbia también trasiegan cargamentos de cocaína a Italia. Para los criminales, la principal ruta del tráfico es el Océano Atlántico. Los cargamentos de droga entran a los puertos italianos ocultos en cargas comerciales legales y en embarcaciones privadas, indica el reporte.

El papel de ese país no se reduce al de potencial mercado de drogas, sino que también figura como un centro de lavado de dinero. “En 2010, las investigaciones bilaterales en Italia revelaron que las organizaciones criminales que trafican cocaína desde América del Sur están utilizando ese país como un punto de tránsito para la repatriación de las ganancias de la droga, a través de envíos de divisas a granel con destino a Colombia y México”.

Aunado a ello, en el informe Europe Union organised crime threat assessment 2011 (OCTA 2011), la Europol asegura que los grupos colombianos siguen desempeñando un papel fundamental en el suministro de la cocaína a los países que integran la Unión Europea, pero también la mafia italiana ‘Ndrangheta.


India, origen de los precursores

De acuerdo con el Departamento de Estado, la India ocupa el primer lugar en materia de exportación de efedrina y seudoefedrina, precursores utilizados en la elaboración de estimulantes de tipo anfetamínico.

En su más reciente informe, asegura que a pesar de los operativos antinarcóticos aplicados por el gobierno hindú, hay evidencias de que la fuente de los precursores utilizados en laboratorios ilícitos de producción de metanfetaminas en México es ese país asiático.

El Informe mundial sobre las drogas 2010, elaborado por la Oficina para la Droga y el Delito de la ONU, indica que la fabricación clandestina de metanfetaminas que antes se hacía en Estados Unidos se trasladó a México, tras las restricciones legales impuestas a los precursores químicos en el país vecino.

Agrega que los narcotraficantes mexicanos suministran casi al ciento por ciento el mercado estadunidense, donde cada gramo puro se comercializa en unos 127 dólares. “La sofisticación, el número y el tamaño de los laboratorios en México aumentó dramáticamente desde 2005, al igual que la cantidad de tráfico de metanfetaminas”.

Para David Ordaz, el crimen organizado se tiene que atender de manera global. El investigador admite que la guerra contra el narcotráfico que libra el gobierno de Felipe Calderón es local. “Parece ser que [la guerra en] México, por su posición geográfica, responde a ciertas circunstancias políticas dentro del hemisferio. Colombia, Bolivia y Perú, como principales productores, están alejados del conflicto y Centroamérica se convierte ya en un puente muy importante previo a tocar la puerta a la invasión territorial. Parece que el país vive esta circunstancia por estar junto a la frontera Sur de Estados Unidos”.


Japón, comprador de metanfetaminas

En Asia, Japón es uno de los mercados más grandes y más lucrativos de las metanfetaminas, “lo que representa una fuente importante de ingresos para los sindicatos del crimen organizado de ese país”, considera el Departamento de Estado.

A ese mercado también han accedido los cárteles mexicanos, revela el International narcotics control strategy report 2011. El informe describe que casi todas las drogas ilegales que se consumen en Japón son importadas, tanto por los grupos del crimen organizado local como por mafias extranjeras.

Con base en información de las autoridades japonesas, el reporte indica que “la metanfetamina se introduce de contrabando principalmente de Irán, México y África. Los países de origen primario de la mariguana son Canadá y Estados Unidos, mientras que el cultivo nacional de cannabis va en aumento, pero en pequeña escala”.

Agrega que más del 80 por ciento de los arrestos por narcotráfico están relacionados con las metanfetaminas, mercado que sigue siendo el mayor reto para los esfuerzos antidrogas del gobierno japonés.

El investigador Daniel Márquez señala que el narcotráfico internacional “es un negocio de 400 mil millones de dólares anuales”. Ante el fenómeno de la globalización del crimen, plantea dos hipótesis vinculadas con el papel de las agencias de inteligencia en el manejo de la droga y el papel que cumplen los recursos ilícitos en la compra de conciencias:

“Si se mueve todo este dinero, evidentemente alguien debe controlarlo y quizás no sean esos grandes cárteles o esos grandes grupos delictivos: Los Zetas, los Beltrán Leyva, La Familia Michoacana, los Valencia Valencia, el Golfo, sino que quizás hay un nivel de toma de decisiones más elevado.”

Por ello, pregunta, “¿qué pasa en Estados Unidos?, ¿hasta dónde Estados Unidos no se toma con seriedad el problema de las drogas? El narcotráfico es un delito fuente porque se le asocia con el tráfico de armas, la prostitución, la corrupción, el tráfico de influencias. Es un ilícito fuente de ilícitos, entonces, ¿por qué a partir de la convención de 1966 [Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes, firmada el 22 de octubre de 1966] se adopta la decisión de hacer ilegales las drogas por recomendación del gobierno estadunidense? ¿Por qué se genera después todo este impacto superlativo? La única respuesta es que alguien se está beneficiando con esto y es alguien dentro de los aparatos de poder, no es alguien que está afuera. Los grandes capos no son más que empleados de alguien y ese alguien está dentro de las estructuras formales”.


Perú, proveedor de cocaína

Las autoridades estadunidenses ubican a Perú como el segundo mayor productor mundial de cocaína y como un gran importador de precursores químicos utilizados para la producción de esa droga. Se calcula que, a lo largo de ese país, unas 40 mil hectáreas se destinan al cultivo de coca.

Al tiempo, identifican a los narcotraficantes mexicanos como unos de sus principales clientes. Según las indagatorias estadunidenses, los nexos detectados hasta ahora involucran a la mafia peruana con los cárteles de Sinaloa y Los Zetas.

No obstante, el Consejo de la Unión Europea señala que la anterior hegemonía de los cárteles colombianos en el negocio de la droga en Perú es actualmente compartida con los cárteles de Tijuana, Sinaloa, Juárez y Guadalajara (sic).

En el Regional report on South America refiere que, aunque su presencia en las zonas de producción es mínima, esos cárteles centralizan sus operaciones en Lima y otras grandes ciudades costeras desde donde gestionan sus negocios y acumulan grandes cantidades de drogas para su envío al extranjero, principalmente por vía marítima.

“Según las cifras facilitadas por las autoridades peruanas –confirmadas por análisis químicos realizados en cooperación con la DEA y por controles in situ de los contenedores de carga en el puerto del Callao– aproximadamente el 80 por ciento de la cocaína peruana se destina a Europa.”

La información del Departamento de Estado estadunidense coincide respecto de los medios de transporte: “La cocaína se transporta por tierra a los países vecinos, mientras que a Europa, al Lejano Oriente, a México, al Caribe y a Estados Unidos se trasiega por las vías marítima y aérea (vuelos comerciales)”.

Mercados en la mira

Junto con la rusa y las triadas chinas, la mexicana es una de las tres principales mafias del crimen organizado trasnacional, señaló la diputada priista María de Jesús Aguirre Maldonado el pasado 6 de marzo, al presentar una iniciativa para considerar la actividad del crimen organizado como una amenaza a la seguridad nacional.

Para la Europol, la presencia de los cárteles mexicanos en los mercados europeos es creciente. “Destaca el incremento del tráfico de cocaína desde México hasta Portugal y España. Esto puede indicar una nueva tendencia de la importancia que tiene la Unión Europea, teniendo en cuenta el predominio de los cárteles mexicanos en el mercado de drogas ilícitas en América y los niveles de violencia ligados a sus actividades”.

En la OCTA 2011, el cuerpo policiaco regional señala que aunque en Portugal y España ha habido una reducción considerable de los inmigrantes ilegales de África del Norte, el área sigue siendo afectada por los flujos migratorios de América Latina, “que albergan amenazas adicionales vinculadas con los cárteles mexicanos de la droga y las pandillas de América Central”.

En la evaluación Mid term review and regional indicative programme 2011-2013 for Latin America, la Unión Europea alerta que los cárteles mexicanos empiezan a sustituir a los colombianos en el tráfico de drogas, principalmente para el mercado mundial de la cocaína, “al parecer, como resultado de las acciones exitosas contra la mafia en Colombia”.

Según el “Anexo 6” del informe, “Centroamérica y el Caribe son dos de las principales regiones de tránsito de cocaína. Tan sólo en 2008 representaron el 15 por ciento de las incautaciones mundiales”.

Agrega que en Argentina, Chile, Brasil, Paraguay y Uruguay ha aumentado la producción de cocaína. “Esto refleja la importancia creciente de estos países en el tráfico de esa droga, para satisfacer sus demandas internas y para exportar la droga a Europa (principalmente a través de África Occidental), África y a la región del Pacífico”.


Tráfico marítimo

El crimen organizado trasnacional continúa utilizando el tráfico marítimo para transferir grandes cantidades de drogas ilícitas. Barcazas, lanchas rápidas y embarcaciones pesqueras son los transportes más usados por los delincuentes, señala el Consejo de la Unión Europea.

De acuerdo con su oficio 5411/1/11, Regional report on South America, “los envíos de drogas vienen [a la Unión Europea] desde las costas del Sur de Colombia, el Norte de Perú y Ecuador. Las rutas comienzan frente a la costa ecuatoriana y continúan por las aguas internacionales (aproximadamente 2 mil 200 millas náuticas) hasta las costas de México y Estados Unidos. También, a través del Canal de Panamá, el enrutamiento directo a Europa o haciendo escala en el África subsahariana. Cabe destacar el uso, o al menos el intento de uso, de submarinos cada vez más sofisticados y con mayor capacidad”.

Cárteles trafican especies en extinción: Europol

El informe Europe Union organised crime threat assessment 2011 (OCTA 2011), elaborado por la Europol, revela que los cárteles mexicanos de la droga también participan en el mercado ilegal de especies en peligro de extinción.

“Grupos involucrados en el tráfico de drogas de alto nivel en Brasil, Colombia y México tienen un notable papel en el suministro ilegal de especies en peligro de extinción a los mercados de la Unión Europea y Estados Unidos”.

La Europol asegura que algunos de los métodos de ocultamiento desarrollados para trasegar drogas ahora se utilizan en el tráfico de animales. “En la Unión Europea, los grupos del crimen organizado que participan en el tráfico de drogas, de personas, en fraudes y en la distribución de productos falsificados también son activos en el tráfico de especies en peligro de extinción, como aves de rapiña y productos para la medicina tradicional china. Para ello, utilizan las rutas establecidas para mover otros tipos de mercancías ilícitas”.

El informe de la Europol agrega que, “a menudo, los criminales explotan las estructuras legítimas de los negocios para facilitar la importación y venta de los animales. Grupos ubicados en el Noroeste de Europa, por ejemplo, cooperan con los criadores de otros Estados miembros para ‘legalizar’ los ejemplares, mediante el uso de documentos falsos para el comercio. Los presentan como especies criadas en cautiverio en el mercado legal”.

La Europol afirma tener dificultades para determinar la autenticidad de los certificados extranjeros, por lo cual, dice, se frustran los esfuerzos de aplicación de las leyes.

Fuente: Contralínea 237 / 12 de junio de 2011

lunes, junio 06, 2011

DEMANDA EN LA CORTE PENAL INTERNACIONAL CONTRA FELIPE CALDERON

DEMANDA EN LA CORTE PENAL INTERNACIONAL CONTRA FELIPE CALDERON....


AYER, EN ESPERA DE SER RECIBIDO ANTE EL PLENO DE LA SEDE DE LA ORGANIZXACION DE LAS NACIONES UNIDAS PARA RATIFICAR MI DEMANDA ANTE EL ORGANISMO CONTRA EL SR. FELIPE CALDERON HINOJOSA POR LOS DELITOS DE GENOCIDIO, POR CRIMENES DE LESA HUMANIDAD, CRIMENES DE GUERRA Y CONTRA LA ADMINISTRACION DE JUSTICIA Y EN ESPERA DE QUE PASARAN LOS ORADORES DE SUS RESPECTUVOS PAISES A LOS QUE NO LE ENTENDIA NADA POR EL IDIOMA Y LA VERDAD EXTREMADAMENTE NERVIOSO , PORQUE NO SABIA PORQUE O QUE ME HIZO LLEGAR HASTA ESE LUGAR COMENCE A RECORADR UNA OCACION EN LA ESCUELA EN 2o. AÑO DE PRIMARIA EL DIA DE LA BANDERA Y YO ERA DE LOS NIÑOS QUE DECIA LA MAESTRA QUIEN QUIERE BAILAR Y EL PRIMERO QUE LEVANTABA LA MANO ERA YO , LA VERDAD ES QUE NI SIQUIERA SE BAILAR SOY UNA TABLA GIRANDO, PERO YO QUERIA SALIR , QUERIA QUE MIS PADRES ME VIERAN Y SE ENORGULLECIERAN DE SU HIJO, COMO ERA UNO DE LOS MAS PEQUEÑOS ERA CASI SIEMPRE EL DE HASTA ADELANTE Y YO SABIA QUE MI MADRE DECIA MIRA QUE BIEN LO HACE "MAMA GALLINA" PORQUE LA VERDAD SOY UN PESIMO BAILARIN Y LA VERDAD ES QUE ESTABA TAN EMOCIONADO CON MI DISFRAZ DE VERACRUZANO IBA A BAILAR LA BAMBA Y SALUDANDO, HACIENDOLE SEÑALES A MI MADRE QUE JAMAS ME DI CUENTA NI PORQUE, NI COMO , NI CUANDO, NI POR DONDE LLEGO LA ESCOLTA Y BANDA DE GUERRA DEL H. CUERPO DE BOMBEROS DE LA CIUDAD DE MEXICO Y EL CLARIN DE MANDO SE FORMO JUNTO A MI, Y YO DISTRAIDO CON MI MADRE QUE JAMAS ME PERCATE DE NADA HASTA QUE LA SRITA DIRECTORA DOÑA ELSA LOPEZ TOLEDO DIJO AL MICROFONO QUE SE HARIAN LOS HONORES A NUESTRO LABARO PATRIO Y QUE CANTARAMOS EL HIMNO NACIONAL Y YO ACOSTUMBRADO A QUE PONIAN EL MISMO DISCO DE SIEMPRE, CUANDO ESCUCHO EL CLARIN DE ORDENES QUE TOCA JUNTO A MI LAS ORDENES DE FIRMES HE PEGADO UN BRINCO DEL SUSTO QUE LA VERDAD SE DIO CUENTA TODA LA ESCUELA PORQUE TODA LA ESCUELA COMENZO A REIRSE Y VEO QUE SALE LA ESCOLTA MARCHANDO FUERTES , ORGULLOSOS GRANDES , YO LOS VI ENORMES, ME DIO TANTO GUSTO VERLOS QUE EN LUGAR DE QUEDARME EN MI LUGAR COMENCE A MARCHAR ATRAS DE ELLOS CLARO CON LOS MAESTROS DETRAS DE MI , CON MI PADRE Y MI MADRE APENADOS Y VI ALGO QUE ME IMPRESIONO DE MANERA MUY SINGULAR Y QUE MARCO DE HECHO MI VIDA.

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domingo, junio 05, 2011

Corrupción vs seguridad nacional

Decomiso de armas a Zetas en Coahuila.

Jesusa Cervantes

MÉXICO, DF, 3 de junio (apro).- El crimen organizado busca países corruptos, con leyes mal confeccionadas que permitan el lavado de dinero, con funcionarios deshonestos que elaboren averiguaciones previas plagadas de inconsistencias y una clase política fácil de comprar.

México es un claro ejemplo de ello. La corrupción y ambición de algunos funcionarios les ha puesto una venda que les impiden entender el riesgo para el país y su población.

Ejemplos hay muchos. Ahí está el caso de cientos de armas provenientes de Estados Unidos que tanto escándalo generó en los principales círculos políticos, entre ellos la Cámara de Diputados, donde los legisladores se indignaron tanto que decidieron llamar a comparecer a los titulares de la Procuraduría General de la República (PGR), del Sistema de Administración Tributaria (SAT), así como al de Aduanas.

Las comparecencias nunca se llevaron a cabo, pero sí hubo declaraciones gubernamentales en donde se sostenía el total desconocimiento del famoso operativo Rápido y furioso del país vecino.

Las armas pasaron por algunas de las 49 aduanas que hay en el país y, si eran ilegales, es decir, no contaban con factura o documentación que acreditara su proceder, pues alguien tuvo que dar la orden de dejarlas pasar. Ejemplo de corrupción que abrió aún más la puerta a que algunas personas fueran ejecutadas con ese arsenal.

Uno más, Carlos Cabal Peniche, el empresario que había lavado dinero, que apoyó las campañas electorales del entonces candidato al gobierno de Tabasco, Roberto Madrazo, y la presidencial de Ernesto Zedillo, con millonarias sumas de dinero, fue detenido luego de largos meses en Melbourne, Australia. Meses para lograr su extradición y, cuando llegó al país, pudo librar fácilmente la cárcel, pues los cargos en su contra estaban mal elaborados.

Simple corrupción, pues alguien tuvo que ordenar errores en una averiguación previa tan importante, ya que existen autoridades con los conocimientos suficientes para confeccionar expedientes impecables.

Un ejemplo más. El Instituto Nacional de Migración (INM). Desde hace décadas, es vox populi que los agentes migratorios vejan a los extranjeros en el sur, que los roban y recientemente, nos hemos enterado que han entregado migrantes a los cárteles de la droga.

Simple corrupción de los agentes migratorios, de los delegados, pero más aún, desde las propias oficinas centrales del INM en la Ciudad de México, en que se ha sabido que por cada extranjero, con el fin de permitirles su paso por México o su estancia en el país, cobran miles de pesos o de dólares, según sea el caso. Simple corrupción.

Los alcances son de un peligro extremo para el país, pues con unas “fronteras porosas”, por donde entra todo, droga, indocumentados, contrabando; con unos centros migratorios en donde se abusa del indocumentado; con unas oficinas centrales en donde la aplicación de la ley languidece o, todavía peor, donde se elaboran reglamentos maleables que permiten el ingreso de extranjeros sin verificación alguna de quiénes son o protocolos que permitan darles un seguimiento, la seguridad nacional se encuentra en peligro. Y todo por corrupción.

Según el Manual del terrorismo elaborado por la Escuela de las Américas, hay varios tipos de terrorismo, entre ellos está la clasificación del narcoterrorista.

“Por años el traficar en drogas ha sido ligado exclusivamente a elementos criminales profesionales. En años más recientes una nueva influencia se ha movido hacia el mundo de las drogas, sujetos motivados no por la avaricia, sino por una determinación para desestabilizar la sociedad occidental. Su método: intercambiar armas por drogas. El operador central: Bulgaria. Hay pruebas establecidas de que el gobierno de Cuba facilita el narcotráfico hacia Estados Unidos, permitiendo que los narcotraficantes usen puertos cubanos para desembarcar los barcos de Colombia. Como pago al gobierno de Cuba, los traficantes entonces llevan las armas para entrega posterior a grupos, como por ejemplo el M-19. Adicionalmente estudios han demostrado que la FARC, una organización terrorista Colombiana, utiliza la venta de drogas como su método principal para financiar sus actividades terroristas”, se detalla en el manual.

En el INM ha habido operativos policiacos en busca de funcionarios de quienes se sospecha han permitido el ingreso de extranjeros que realizan actividades ilícitas para beneficiar la ideología de su país.

Si la hipótesis es que en el INM hay funcionarios corruptos que por unos pesos abren la puerta sin investigar a extranjeros, incluso de países considerados de riesgo y, si por otro lado, hay aduanas por donde entran grandes cantidades de armas a cambio de otros pesos más y, si además se suma el ingrediente de la fuerte presencia de cárteles de la droga, entonces el peligro de la corrupción es exponencial.

El 12 de diciembre de 2003, las Naciones Unidas (ONU) alertaron sobre el surgimiento de una criminalidad organizada transnacional capaz de poner en jaque la seguridad y economía de algunos países.

El 12 de diciembre de 2003, se aprobó en Bruselas, Bélgica, la Estrategia de Seguridad Europea, en el que se incluyó al crimen organizado como una de las cinco amenazas más importantes para la seguridad mundial “en las próximas décadas”.

La estrategia, elaborada por el español Javier Solana, advertía algo que en México ya suena conocido: la posibilidad de futuras conexiones entre el crimen organizado y las otras cuatro amenazas: el terrorismo internacional, la proliferación de armas de destrucción masiva, los conflictos regionales y el incremento de “Estados fallidos”.

La advertencia de hace siete años de Solana parece tomar forma, poco a poco, en México.

La secretaria de Seguridad Interna estadunidense, Janet Naplitano, ya dijo que su gobierno ha pensado en la posibilidad de que el crimen organizado se una a algún grupo terrorista, en especial Al Qaeda.

La posibilidad existe y si no, basta leer los periódicos para saber lo que el gobierno a veces quiere ocultar, como por ejemplo:

En México hay funcionarios corruptos, crimen organizado que va en ascenso, organizaciones criminales que han traspasado fronteras, “fronteras porosas” y armas ilegales.

Nada menos la semana pasada se encontró en Coahuila un arsenal perteneciente supuestamente a Los Zetas, consistente en 154 armas largas, siete cortas, un lanzacohetes, cuatro grandas para morteros, dos ballestas, seis cohetes y miles de cargadores y cartuchos. Nuevamente, las “aduanas porosas”.

Quizá sea una exageración, pero de que hay la posibilidad de que una de las vertientes señaladas por Javier Solana se dé, la hay.

Dato: Y como muestra de que los cárteles mexicanos han traspasado fronteras, aquí un par de apuntes. En Argentina hay dos investigaciones sobre el cártel de Sinaloa encabezado por Joaquín El Chapo Guzmán; ya estableció en Argentina una base patrimonial; levantó dos bases de producción, es decir, procesamiento de químicos precursores de drogas sintéticas y cocaína; además, estableció ya tres bases de distribución de drogas, armas y personas. Esas bases están en las provincias de Santa Fe, Chaco, Formosa, Misiones y en ciudades como Buenos Aires. Lo anterior forma parte de las indagaciones que ha logrado llevar a cabo el doctor Edgardo Buscaglia, especialista en temas de narcotráfico.

Comentarios: mjcervantes@proceso.com.mx

Animal Planet: el genocidio mexicano

Desfiladero

Habrá crisis diplomática entre México y Colombia? Para Rubén Alfonso Fernández Aceves, subsecretario de Gobernación, la condecoración que el gobierno de Juan Manuel Santos otorgó a Genaro García Luna tiene el valor de una corcholata. Los trámites que se hacen para autorizar el uso de distinciones extranjeras, explicó a la prensa, en la jerga legislativa se conocen como corcholatazos.

Al referirse a la solicitud de juicio político contra García Luna, para privarlo de la ciudadanía mexicana por haber aceptado la medalla sin permiso del Congreso de la Unión, el funcionario tachó a México de país anormal. Eso del juicio político y del retiro de la ciudadanía, que obligaría al secretario de Seguridad Pública a renunciar a su puesto, son, dijo, disposiciones que sólo se aplican en México, Paraguay y en algunas monarquías europeas; los países normales (sic) no tienen ya esas cosas.

¡Vaya ínfulas! Los honores que la república de Colombia confiere están cifrados en vulgares corcholatas; García Luna es tan ingenuo que fue hasta Bogotá por la suya; las sanciones que se le deben aplicar por haber violado la Constitución (también en este aspecto), son normas propias de un país anormal.

Si la cancillería colombiana no retira a su embajador en protesta por tal insulto, quedará claro que la corcholata concedida por Santos obedeció a una petición de Los Pinos, para enaltecer al modernizador de la Policía Federal, tras el fracaso, no de su estrategia contra el crimen organizado, sino de la telenovela que trató de elevarlo a la categoría de héroe epónimo.

La audacia de un boquiflojo de segunda como Fernández Aceves, se da en el marco de una ofensiva retórica impulsada tal vez por Hillary Clinton, o por expertos al servicio de Washington, para tejer una espesa cortina de humo con los disparates más absurdos de las principales figuras del gobierno, a fin de ocultar, o al menos hacer que palidezca, la desarticulación sicológica de Felipe Calderón.

Antes, cuando el país vivía una cotidianidad más plana, el régimen se permitía inventar noticias insólitas –por ejemplo, el descubrimiento de un cadáver en el jardín de Raúl Salinas de Gortari– para quitarle el foco a sus opositores y críticos. Hoy, cuando las más espantosas manifestaciones del horror forman parte de nuestros nuevos usos y costumbres, el único recurso que les queda a los impotentes señores del poder es el de las falsas polémicas.

Ernesto Cordero lleva dos muy exitosas. La primera la provocó al decir que toda familia puede vivir con seis mil pesos al mes. Era una tontería propia de un sinvergüenza, sí, pero hizo correr abundantes ríos de tinta y de saliva, gracias a los cuales Calderón dejó de ser por algunos días el blanco principal del escrutinio público.

Probada la eficacia de su astucia, Cordero volvió a colocarse en el centro del tablero de dardos cuando sostuvo, desde San Luis Potosí, que México ya no es un país pobre. Su desvarío suscitó de nuevo un intenso y masivo blablablá, que distrajo a la opinión pública del tema de las narcofosas, de las que siguen brotando más y más cuerpos de personas que fueron brutalmente asesinadas, en el contexto de una política de Estado que ya no puede disimular su carácter de genocidio.

La política de Calderón hacia los migrantes parece haberse inspirado en los programas de Animal Planet, ese canal de la televisión por cable que sólo transmite documentales sobre los hábitos y las formas de vida de los vertebrados y los invertebrados de todas las especies que en el mundo existen.

Lo trágico, lo inadmisible, lo abominable, lo que tarde o temprano juzgará un tribunal internacional a nombre de la humanidad entera, es que al abolir lo que dicta la Constitución respecto a los extranjeros que pasan por México, Calderón puso por encima de la Carta Magna las leyes de la naturaleza (ese restaurante donde todos se comen a todos, según Woody Allen), y así los migrantes foráneos, pero también los mexicanos, se convirtieron en el equivalente de las manadas de cebras que recorren las llanuras de África en busca de mejores pastos, mientras los agentes de Migración, las bandas de la Mara Salvatrucha, los soldados y los marinos, los policías federales y los cárteles de la droga asumieron a su vez el papel de los cocodrilos que las devoran al cruzar los ríos.

Si Calderón se compara con Churchill, si habla como torero cuando promete cortar orejas y rabo en la parte final de la faena, si asegura que los turistas sólo reciben disparos de tequila, si insiste en que la legalización de las drogas haría de México un paraíso de narcotraficantes (¿y qué es nuestro país si no?), y si llama a los policías a convertirse en sacerdotes cívicos, dando por descontado que en su visión medieval los curas son policías espirituales, las patéticas expresiones de su delirio no pretenden sino encubrir el tamaño de su inmenso fracaso en todos los ámbitos, y la gravedad de una crisis que no puede disociarse de la rebelión mundial que estalló en el norte de África y que ahora se extiende por el sur de Europa, cruza los Pirineos y apunta hacia París y Berlín, pero pronto se hará igualmente visible y presente en América Latina.

Mañana, la enorme fuerza social que ha fungido como muro de contención para evitar el desbordamiento de la violencia política en México, el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) se reunirá en el Zócalo en torno de Andrés Manuel López Obrador para examinar la ruta que intentará seguir hacia los comicios del primero de julio de 2012, esto es, hacia el último puente que el país tiene para cruzar el río del caos y alcanzar la orilla de la transición pacífica.

Crónica en tres tiempos

Desde Torreón, llama por teléfono Joaquín Romo de Vivar y su voz queda grabada en mi celular a las tres de la tarde del domingo pasado. Estoy en la plaza donde va a ser el mitin. Hay muy poca gente y toda se ve muy, muy pobre. Ningún periódico anunció que estará Andrés Manuel; en el radio y en la televisión tampoco dijeron nada. Cuatro horas después, mi teléfono recibe un segundo mensaje; ahora el tono de Joaquín es eufórico. ¡Oye los gritos! ¡Hay un gentío! ¡Quién sabe cómo pero de repente empezaron a llegar miles y miles! ¡Andrés Manuel estuvo inspiradísimo! ¡Este es el líder que necesita México! Al día siguiente, mi teléfono guarda su tercer recado. Ningún canal, ningún periódico publicó media palabra. Fue como si no hubiera pasado nada. ¡Quiero afiliarme a Morena! ¿Qué tengo que hacer?

Cayó Eutiquia

Ante las denuncias publicadas la semana pasada por Desfiladero sobre el estado desastroso que mantenía el Hospital Materno Infantil de Magdalena Contreras, y como resultado de las acciones de los médicos y enfermeras que a lo largo de esta semana le impidieron entrar a su oficina, la Secretaría de Salud del gobierno capitalino destituyó ayer a la directora de ese nosocomio, Eutiquia Ramírez Melgar...

En Toluca, el periodista Alberto Vieyra Gómez denunció a esta columna que le están llegando amenazas de muerte, de las cuales responsabiliza a José Laris Rodríguez, director de la cadena Rasa (Radiodifusoras Asociadas Sociedad Anónima), de la que fue despedido en octubre por llamar a Calderón el señor de Los Vinos. La empresa le ofreció 30 mil pesos de gratificación al cabo de 24 años de trabajo. Como no los aceptó e interpuso una demanda, empezaron a llamarlo por teléfono para decirle o te calmas o te mueres.